El diputado provincial José Antonio Artusi  (UCR en Cambiemos) expresó su apoyo a las políticas de desarrollo energético que está implementando el presidente Mauricio Macri, a la vez que reclamó al gobernador Gustavo Bordet que cumpla con los compromisos asumidos en el Acuerdo Federal Energético, y “enfrente con responsabilidad” la parte del problema que está en sus manos resolver.
En un documento difundido este sábado, el legislador uruguayense indicó: “El gobierno nacional se encontró en diciembre de 2015 con un verdadero descalabro económico y energético, signado por un notorio atraso tarifario, caída de la producción de gas y petróleo, deterioro de la infraestructura y la matriz energética, pérdida del autoabastecimiento, necesidad de importaciones caras y poco transparentes, subsidios generalizados, aumento del gasto, déficit fiscal y alta inflación. El atraso tarifario, que llevó a la pérdida de inversiones en el sector, requirió para que las empresas sigan funcionando poner en marcha un gigantesco operativo de subsidios – sólo explicables desde una absurda concepción populista y demagógica – que tuvieron dos características perversas: estuvieron fuertemente concentrados en el área más desarrollada del país, y tuvieron un sesgo totalmente regresivo, ya que beneficiaron especialmente a los más ricos del Area Metropolitana de Buenos Aires, que vieron así subsidiado durante más de una década un patrón de consumo irresponsable y despilfarro insostenible. Cada 2 pesos que fueron en subsidios al quintil más rico de la población, sólo 1 fue al quintil más pobre, y menos o aún nada a los compatriotas que no tienen todavía acceso a energía eléctrica, gas natural, agua corriente o cloacas. Sólo desde un increíble cinismo e hipocresía puede calificarse ese desatino que benefició a los ricos y perjudicó a los pobres como una política popular o progresista. Desatino que , vale la pena recordarlo, insumió a valores actuales 150 mil millones de dólares, cifra exorbitante que podría haber servido precisamente para brindar a los argentinos más desposeídos un mínimo acceso a servicios básicos. Baste señalar que es una cifra equivalente al costo de construcción de 3 millones de viviendas, que serían suficientes para eliminar el déficit habitacional en la Argentina”.
El documento, agrega: “Frente al festival de demagogia y facilismo irresponsable que parece campear en buena parte de la oposición en el Congreso de la Nación en relación a este tema, nos permitimos recordar que en Abril de 2017 se suscribió por parte del Poder Ejecutivo nacional y los gobiernos provinciales, incluido Entre Ríos, el Acuerdo Federal Energético, que – entre otros puntos – incluye en su cláusula novena, el compromiso de las partes de asegurar que las “tarifas y precios retribuyan los costos económicos relacionados con su producción, importación, transporte y distribución, permitiendo la inversión eficiente en esos segmentos y la mejora en la calidad del servicio”. También forma parte del acuerdo la necesidad de normalizar los entes reguladores de servicios públicos energéticos”.
Después, puntualiza: “En el caso específico de la energía eléctrica en Entre Ríos afirmamos rotundamente que el principal problema es el desmesurado costo de distribución que aplica la empresa Enersa, notoriamente superior al que tienen otras empresas distribuidoras de provincias hermanas que deben afrontar el mismo costo mayorista. Si bien celebramos que el Gobernador Bordet, aún tardíamente, haya reconocido que es un problema la altísima carga tributaria que tenemos en nuestra provincia sobre el consumo eléctrico, señalamos no obstante que ello no debe ocultar el problema principal que es el absurdo valor agregado de distribución que tenemos en Entre Ríos. Alertamos también sobre el riesgo que podría significar ver en los municipios y en sus tasas a los culpables principales de este problema. Si bien los municipios, en el marco de su autonomía, seguramente pueden y deben ajustar en la medida de lo posible las tasas que aplican, no radica allí el componente sustancial del problema”.

Y apuntó que “si Enersa cobrara un costo de distribución similar al promedio de todas las provincias las facturas podrían tener una reducción de alrededor del 25%, mientras que la  reducción anunciada por el Gobernador Bordet de la alícuota del Fondo de Desarrollo Energético generará descuentos que, aunque necesarios,  no son significativos”.