Un grupo profesionales de la salud del Hospital San Roque de Paraná se reunió este domingo al mediodía para exponer su desacuerdo con el proyecto de ley de legalización el aborto.

La convocatoria fue lanzada por grupos pro vida, como la Red de Familias Entrerrianas. La acción de colgar sus chaquetas de trabajo fue el símbolo que eligieron para manifestar lo que ellos consideran una ley discriminatoria, “que pretende obligar a los profesionales a eliminar seres humanos en etapa gestacional”.

Aproximadamente 300 personas se dieron cita este domingo en la puerta del Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná para expresar su rechazo al proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo (IVE), que luego de tensos debates tuvo media sanción en la Cámara de Diputados y que será tratado en el Senado el próximo 8 de agosto.

“Esta (manifestación) y la marcha del domingo que viene son las últimas oportunidades que tenemos. Necesitamos hombres y mujeres valientes que le digan sí a las dos vidas”, manifestó una de las organizadoras del “chaquetazo”.

La convocatoria fue publicada también por la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de Entre Ríos en su red social y hubo polémica. Ginecólogos y obstetras manifestaron su desacuerdo con esta publicación: “La objeción de conciencia es individual, nunca grupal, una sociedad completa no puede ni debe promulgarse objetora de conciencia en su conjunto”, expresó Gustavo Terra, tocoginecólogo de la ciudad.

 

“No cuenten con nosotros”


Las imágenes de embriones, los corazones y las banderas argentinas enmarcaron el escenario improvisado sobre calle La Paz, donde casi cuarenta profesionales, entre ellos, médicos, enfermeros y personal del hospital, colgaron su uniforme de trabajo sobre una soga, al grito de “no cuenten con nosotros”, una de las consignas que los grupos pro vida instaló para rechazar una ley que ellos consideran inicua.

El cuadro se completó con los pañuelos celestes que algunos lucían en sus cuellos y otros, aprovechando la ocasión, vendían a $50.

“Si nos piden traicionar a quienes confían para ser ayudados, no cuenten con nosotros. Proponemos asistir a las madres que se encuentran en situaciones delicadas: para eso, sí cuenten con nosotros”, decía uno de los puntos del documento que se leyó al momento en que los médicos y enfermeros colgaron sus chaquetas.

“Esperamos que no salga esta ley. Muchos médicos sienten que esto es una tergiversación y que avasalla el primer derecho fundamental que es la vida”, expresó a Entre Ríos Ahora Mirta Maciel, médica clínica de la terapia intensiva del Hospital San Martín de Paraná, institución en la que –asegura- la mayoría de los profesionales se niegan al aborto legal como práctica.
Para cerrar la acción, todos los profesionales allí presentes hicieron una simbólica “renovación” del juramento hipocrático que, según ellos, se verá atropellado por una ley que no respetará su objeción de conciencia.

“No permitiré que consideraciones de religión, nacionalidad, raza, partido político o nivel social se interpongan entre mi deber y mis pacientes. Mantendré el máximo respeto por la vida humana desde el momento de la concepción”, se escuchó al unísono decir a los médicos que, algunos entre lágrimas, repitieron.

La próxima convocatoria pro vida será el domingo 5 de agosto, a las 15,30, en el monumento a Urquiza, en la Costanera Alta: desde allí marcharán a Casa de Gobierno para reclamar “salvar a las dos vidas”.

 

 

Mariana Bolzán

Especial para Entre Ríos Ahora.