Las comisiones de Salud, de Justicia y Asuntos Penales y de Asuntos Constitucionales del Senado de la Nación retomarán, a partir de las 14 de este martes, el debate del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo aprobado por la Cámara de Diputados con la presencia de 18 invitados que, en partes iguales, expondrán a favor y en contra de la legalización.

Así, entre los invitados figuran los exsenadores María Eugenia Estenssoro y Eduardo Menem; los abogados Paola Bergallo, Martín Bohmer y Nelly Minyersky, y el periodista Mariano Obarrio.

Esta será la tercera de las siete jornadas previstas por las comisiones de la Cámara alta para escuchar posiciones a favor y en contra de la legalización del aborto.

Hasta el momento, parece haber tres posiciones dominantes: a favor de convertir en ley el proyecto, en rechazo y la que propone introducir cambios a la iniciativa.

Entre los 18 expositores que estarán hoy en el Congreso, se destaca la entrerriana la médica Paola Guía, integrante de la Red de Familias Entrerrianas. Cuando esa entidad convocó a la marcha en la Costanera el 10 de julio último para manifestarse contra el aborto, Guía sostuvo que “hay gente que está en contra de este proyecto porque entiende que el aborto es un crimen, no se puede legalizar la matanza de inocentes”, y que  el aborto es una “desaparición forzada de personas en democracia”.

Hasta 2011, Paola Guía se presentaba como “de Pazo”.

Pazo no es otro que el cardiólogo César Pazo, el más representativo integrante de los sectores antiaborto en Entre Ríos.

Pazo tuvo un reprochable rol, en opinión de la Justicia, en una sonado caso de aborto no punible. La interrupción del embarazo fue recomendada por un comité de profesionales del Hospital San Roque, pero Pazo se las ingenió para que la mujer no aborte, siga con un embarazo que, después de dar a luz, derivó en un accidente cerebro vascular.

En un fallo en el que se condenó al Estado a pagar medio millón de pesos en concepto de indemnización, el juez Martín Furman  entiende que la intervención de Pazo en el caso de MG fue por “motivos ideológicos y no médicos”.
“Es importante recordar -sostiene el magistrado- que el aborto era legítimo porque se justificaba para proteger la salud y la vida de la mujer embarazada. Así, es claro que Pazo interfirió indebidamente en una decisión legítima que la paciente ya había tomado para proteger su salud y su vida, violando su derecho humano a gozar del más alto nivel posible de salud”,

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.