El senador Pedro Guastavino (PJ Entre Ríos), quien preside la Comisión de Justicia y Asuntos Penales de la Cámara Alta, fue el segundo orador en la sesión de este miércoles en el debate por el aborto legal, después del radical jujyeño Mario Fiad. En su exposición, Guastavino  defendió de modo enfático su postura a favor de la legalización del aborto en la Argentina, posición que comparte con otra entrerriana, Sigrid Kunath (PJ), y en eso se diferencia del representante de Cambiemos, Alfredo de Angeli, que vota en contra.

En su discurso ante el Senado, Guastavino fustigó de manera severa a un sector de la Iglesia Católica que se opone al aborto legal, y que inició una feroz campaña contra aquellos senadores que hicieron pública su postura a favor. “Estamos siendo protagonistas de un debate histórico”, dijo el legislador gualeguaychuense, y comparó la discusión parlamentaria del aborto con el tratamiento de la ley de divorcio, el matrimonio igualitario o la ley de identidad de género.

“El mundo nos está mirando. El mundo nos está mirando y está pensando que vamos a caminar hacia adelante, y que vamos a ir dejando atrás situaciones en nuestro país que queremos modificar”, se esperanzó Guastavino. “La Argentina será un poco mejor si hoy tenemos aprobada esta ley”, agregó.

Y recordó que durante todo el día martes, previo a la sesión de este miércoles 8, “en mi cuenta de Whatsapp he recibido innumerable cantidad de mensajes que, en nombre de Dios, me pedían una serie de cosas y me calificaban de manera irreproducible. Ayer me pasé atajando y esquivando crucifijos”.

Y esos mensajes, apuntó, provenían de “un sector de la Iglesia, que quizá sea el mismo sector que cuando nos desaparecían y nos torturaban, daban vuelta la cara, y cuando torturaban a nuestras compañeras embarazadas,en detenciones clandestinas, daban vuelta la cara y miraban para otro lado”.

O, siguió Guastavino, sea el mismo sector de la Iglesia “que cuando mi madre se entrevistaba con algún obispo para preguntar por su hijo desaparecido, para que le diera una mano, para encontrarlo, miraban para otro lado y decían ´algo habrá hecho´. O esos sectores de la Iglesia, que representaba a aquel cura, que iba a la cárcel de Coronda, y me preguntaba si quería arrepentirme o tenía algo para ´confesar´”.

Después, agregó que su foto de perfil en la cuenta de Whatsapp también fue usada para agredirlo. En esa foto, dijo Guastavino, está con una de sus cuatro nietas. “Obviamente que voy a guardar estos mensajes para que, cuando mis nietas sean grande, se los pueda mostrar, y decir que esa es la Argentina que dejamos atrás”.

Luego de señalar que está en contra del aborto como práctica, dijo que tras los intensos debates en el Congreso, “comprendí que la única forma de abordar correctamente el aborto es desde el lado de la salud pública”, porque siendo una práctica clandestina, como es hoy, “pone en riesgo la vida de todas aquellas mujeres que, en embarazos no deseados, recurren y seguirán recurriendo a prácticas infrahumanas”.

“La realidad -agregó- nos indica que hoy no estamos discutiendo aborto sí o aborto no. No hay un bando a favor de las dos vidas, y un bando a favor de la muerte. Lo único que podemos decidir acá es terminar de una vez por todas con el aborto clandestino, y las muertes que provoca”. Y añadió que “lo que humanamente se impone es no ignorarlas, ni dejarlas a su suerte, y mucho menos señalarlas con el dedo, y estigmatizarlas con una pena”.

“El aborto legal, seguro y gratuito es la única manera de terminar con las muertes de mujeres”, apuntó Guastavino en su exposición en el Senado.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora .