Los testimonios que comenzó a escuchar el fiscal José Arias, de la Unidad Fiscal de Concordia, en torno a las circunstancias que rodearon a la práctica de un aborto no punible a una menor de 13 años, que cursaba un embarazo producto de una violación, van camino a desacreditar la versión que, con bastante saña, se echó a rodar en los últimos días: que el feto habría tenido una sobrevida de 10 horas.

El fiscal Arias tramita una investigación penal preparatoria luego de la presentación que hiciera el defensor oficial Eduardo Javier Garay. Una de las primeras medidas judiciales adoptadas fue el secuestro del feto, medida que se cumplió en el Hospital Masvernat a pocos minutos de la práctica del aborto no punible. Entre el momento de la expulsión en un inodoro y la puesta del feto en un frasco con formal pasaron menos de 20 minutos, según revelaron fuentes ligadas a la investigación.

El dato clave lo aportó el cabo de la Policía Raúl Pignataro, que ya declaró en Fiscalía, y que confirmó que, tal como refleja la historia clínica de la menor GA, la expulsión se produjo a las 14,45 del día 10 de noviembre, y el secuestro, a las 15. “El policía confirmó que recibió el feto en forma casi inmediata a la expulsión. Lo recibió en un frasco con formol. Y confirmó que se lo entregó en propias manos al fiscal Arias”, relató una fuente con acceso al caso.

Entre Ríos Ahora consultó al fiscal sobre la marcha de la investigación y sobre el tenor de los primeros testimonios que recibió, pero se negó a hablar. No obstante, el funcionario judicial confirmó periodísticamente un dato que echa por tierra algunas aseveraciones, que incluso hizo propia la Iglesia, respecto de una “sobrevida” de 10 horas del feto. En declaraciones que formuló al sitio Diario Junio, Arias aseguró que “el feto está en mi poder desde el momento en que el cabo de policía me lo entregó”, que fue poco después de las 14,45 del  10 de noviembre.

También los testimonios de los profesionales médicos que actuaron antes y después de la práctica del aborto estarían abonando esa teoría: que tal sobrevida de 10 horas no existió. Por la Fiscalía de Concordia han declarado, entre otros, las médicas Susana Johannas y Julieta Acha.

“Este jueves declaró una médica, a quien se le atribuye haber dicho que el feto sobrevivió diez horas. Esta médica indicó que nunca dijo nada”, contó la fuente consultada.

El Ministerio de Salud ya fijó posición sobre ese asunto. “Ante las diversas versiones existentes sobre la interrupción legal de embarazo (ILE) realizada a una niña de 13 años en el Hospital Delicia Concepción Masvernat de Concordia, en particular lo referido a que el feto expulsado en la práctica médica tuvo una sobrevida de 10 horas, este Ministerio de Salud de Entre Ríos reitera que se trata de una versión no fidedigna”, dijeron desde la cartera sanitaria.

Al relato de la “sobrevida de 1o horas” se había sumado sin vueltas la propia Iglesia de Concordia. El viernes 7, el Obispado de Concordia distribuyó un comunicado en el que sostuvo que “el bebé nació con vida y estuvo debatiéndose durante varias horas por seguir viviendo hasta que finalmente su corazoncito dejó de latir”.

Ese declaración motivo que el abogado Pedro de la Madrid, representante legal de la menor de 13 años a la que se le practicó un aborto no punible en el Hospital Delicia Masvernat, de Concordia, intimara por carta documento al obispo Luis Armando Collazuol. Le pidió que rectifique sus dichos en torno a lo que ocurrió con esa práctica médica. Le hace notar el letrado que el representante de la Iglesia mintió, y que de persistir en esa actitud, lo denunciará siguiendo los caminos del Código de Derecho Canónico ante las autoridades eclesiásticas, pero que además iniciará una demanda en la Justicia.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.