El fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull hizo la apertura de la causa penal en la que se investiga la denuncia de una mujer de 82 años, Mabel Bin de Mihura, quien dijo haber estado durante más de tres meses retenida, se cree contra su voluntad, en una casa de calle Mendoza, en Paraná.

La mujer, viuda, es oriunda de Nogoyá, donde posee un campo de más de 1.000 hectáreas y otras propiedades en el área urbana. En Semana Santa, fue traída a Paraná por una sobrina, Teresa Montiel, para pasar unos días de descanso. Pero terminó quedándose, dizque contra su voluntad, durante tres meses y cuatro días.

El viernes 4 de agosto fue “rescatada” luego de un procedimiento que llevó adelante la Policía, con intervención del fiscal Ramírez Montrull. Ya se hizo la apertura de una causa penal y se investigan dos posibles delitos: “privación ilegal de la libertad” y “estafa”.

Sucede que durante su permanencia en Paraná, algunas propiedades de la mujer fueron enajenadas, maniobra en la que se sospecha habría tenido participación, además de familiares, también un abogado, Hernán Sain.

La sobrina ya designó abogado defensor, a pedido del fiscal Ramírez Montrull. Se trata de Santiago Socolovsky. En tanto, Sain nombró como defensor a Carlos Alberto Albornoz.

Pero aunque la apertura de la causa se hizo en Paraná, la investigación luego recalará en la Unidad Fiscal de Nogoyá, y quedará en manos del fiscal Federico Uriburu.

Entre Ríos Ahora ya contó la historia del secuestro, aunque sin revelar la identidad de la víctima, por cuanto no se había abierto la causa y los sospechados por la privación de la libertad no habían designado abogado defensor.

La ausencia de Bin de Mihura durante tanto tiempo de Nogoyá despertó la suspicacia de sus amigas, aún cuando su sobrina había echado a rodar la versión de que estaba enferma y que esa era la razón de su no regreso. Las amigas no creyeron lo de la enfermedad e interesaron a la Justicia de Nogoyá.

El fiscal Uriburu se puso en contacto con su colega Ramírez Montrull y, con información aportada por gente cercana a la mujer, pudieron dar con el domicilio donde estaba retenida. Un allanamiento concretado el viernes 4 de agosto permitió terminar con sus “vacaciones” forzadas en Paraná.

“Por favor, sáquenme de acá, porque acá me muero”, fue lo primero que dijo Mabel Bin de Mihura cuando vio llegar a los funcionarios que concretaron el allanamiento.

 

La mujer es dueña de una estancia de más de mil hectáreas en Nogoyá, varias propiedades y ningún hijo propio. Se casó, como dicen los papeles oficiales, en segundas nupcias con un hombre que ya tenía cuatro hijos de un matrimonio anterior.

Quienes la tratan con frecuencia, dicen que es muy sociable, tiene un caracter expansivo, muchas amigas.

Pero todo eso quedó entre paréntesis durante tres meses y cuatro días.

Viajó, dispuesta a pasar Semana Santa en casa de su sobrina. La convenció su hermana.

Acá estuvo durante larguísimos tres meses y cuatro días.

Primero fueron por su ropa, después por sus documentos y más tarde, por los papeles de sus propiedades, todo eso que Mabel había dejado en Nogoyá cuando salió para pasar unos días de Semana Santa con su familia..

Ahora no sabe cómo pero firmó la enajenación de varias propiedades.

“En Nogoyá empezó a correr el rumor: decían que Sofía estaba muy mal de salud, que su salud se había deteriorado. En realidad, hicieron correr el rumor de que la mujer había enloquecido. Claro, alguna gente se lo creyó: es una mujer grande. Además, mostraban unos certificados médicos que decían que sí, que efectivamente estaba mal de la cabeza. Pero sus amigas, las más cercanas, las que la conocen, dudaron: les hacía ruido eso de que estaba mal de la cabeza. La sabían lúcida, muy activa, y no les cerraba eso de la enfermedad”, contó una fuente de la Justicia que abrió una investigación por presunta privación ilegal de la libertad, una causa que, sin embargo, podría ampliarse a otros delitos.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.