La Municipalidad de Paraná puso en funcionamiento días atrás un nuevo refugio para las personas en situación de calle. Ubicado en Enrique Carbó 945, cuenta con diez camas y se proyecta extender ese número y también implementar un comedor para los asistentes.

No es el único refugio disponible que ofrece el municipio, ya que también lo hace con la Residencia Madre Teresa de Calcuta, sita en Don Bosco 1714, la cual consta de 25 camas, para adultos mayores, que cubre desayuno, almuerzo, merienda y cena. Cuenta con asistentes sociales que los visitan y además se interiorizan con sus familiares de porqué están en la calle, siendo que algunos casos es decisión de ellos mismos.

El subsecretario General de Derechos Humanos de la Municipalidad de Paraná, Jorge González dijo que “desde el año pasado por instrucciones del Intendente Sergio Varisco y del Secretario de Derechos Humanos Eduardo Solari se sale con una patrulla nocturna con personal de esta Secretaría y con asistentes sociales para hacer un relevamiento por los lugares en donde están estas personas, a quienes se las entrevista, se trata de convencerlas para que asistan al refugio, porque nosotros no las podemos obligar a que vayan. El año pasado funcionaba en el CIC (Centro de Integración Comunitaria), pero ahora se abrieron las puertas de un hogar en Enrique Carbó 945”.

Además, González agregó que “el municipio también cuenta con el refugio Madre Teresa de Calcuta, en donde hay 25 camas y es solamente para hombres mayores. Se los atiende con cuatro comidas al día durante todo el año, hay una asistente social que va a visitar a la familia y también se los lleva al hospital cuando es necesario. Allí brindamos una atención integral en todo sentido”.

De acuerdo a un relevamiento oficial que dio a conocer el director general de Emergencia Social, Miguel Biskupsky,  “hay entre 40 y 50 personas en situación de calle (promedio de edad entre 25 y 40 años), de las cuales 10 no eran oriundas de la ciudad de Paraná, sino que son de Concordia y Buenos Aires, que vinieron a probar suerte y se quedaron”.

“El registro actual es que hemos localizado unas diez personas que están en la vía pública, después hay gente que pasan la noche dentro del Hospital San Martín, entre ellos algunos jóvenes, además de hombres con algunas adicciones y otras patologías, y que no quieren concurrir a ningún refugio”, señaló.

La problemática es compleja y en ese sentido Biskupsky contó: “En otros barrios como La Floresta, San Agustín, también hay lugares en donde se encuentran gente en situación de calle, a las cuales las visitamos y les hacemos una asistencia directa permanentemente; no solamente en el centro es donde estamos recorriendo”.

El funcionario agregó que “personal de Desarrollo Social visita a esa gente también y se trata de darles una contención. Aunque se debe aclarar que hay gente en situación de calle que duerme en lugares públicos por su propia decisión, no quieren ir a los refugios sino que prefieren quedarse en donde están”.

Por último, Jorge González, explicó que “con los asistentes sociales se vista a las familias de las personas en situación de calle, porque muchas veces nadie se hace cargo de ellos. La política integral que desplegamos abarca un enfoque psicológico, médico, social y de salud. Una vez que detectamos algo, esa persona va al refugio transitorio pero después debemos convencer a la familia para que se haga cargo y que no quede en la calle. La contención de su familia, muchas veces no se encuentra”, concluyó.