El local está ubicado en Cervantes 9, a escasos metros de la Peatonal San Martín.

Ése será el lugar en el que en breve, el 1º de agosto, comenzará la venta de tickets para la edición 2017 de la Fiesta de Disfraces, esa convocatoria multitudinaria que cada año se realiza en Paraná.

La puesta a punto del local se lleva adelante con el sigilo que caracteriza a los organizadores, La Banda del Palo SRL. Este lunes se estaba ploteando el frente, pero al terminar la tarea, los obreros recubrieron todo con un nylon negro, de modo que se vea en forma completa recién cuando se largue la venta.

Es que la organización de la Fiesta de Disfraces es una maquinaria que funciona aceitadamente y con una lógica de marketing en la que nada queda librado al azar. Cada información no filtra: todo se difunde desde las redes sociales oficiales.

La última novedad fue el anuncio de la puesta en venta de las entradas, desde el primer día de agosto.

 

Las anticipadas, de acuerdo a lo que se anunció oficialmente, vendrán con un incremento del 27% respecto a lo que ocurrió con la comercialización de las anticipadas en 2016.

Ahora, el ticket general se lanza con un precio de $750, mientras que la ubicación VIP tendrá un costo de $900. El año último, el primero se vendió a $590, y el segundo, a $730.

El año pasado, además, la Fiesta cambió de escenario.

Se dispuso la reubicación del predio, en el Acceso Norte, más cerca que el sitio adonde tuvo lugar en 2015, y la fecha: dejó su histórica ubicación en el calendario en el fin de semana largo del 17 de agosto, y se trasladó a octubre.

En 2015, las torrenciales lluvias obligaron a posponerla una semana. Y por eso los organizadores, el Grupo LBP SRL, no quisieron correr riesgos climáticos ni organizativos.

Así, la edición 18º se desarrolló en el predio ubicado sobre Acceso Norte República de Entre Ríos al 3.500, entre las calles Juan Morath y Jorge Luis Borges.

El predio de 9 hectáreas se convirtió en un complejo multiespacio con capacidad para miles de personas, que contará con un main stage y diversos sectores temáticos, para disfrutar de la música, la tecnología, los entretenimientos y la gastronomía.

La historia de esto que ahora es un gran negocio se repite, cada año, como un mantra.

El principio es conocido: seis cumpleaños en uno. Ioy, Jota, Nacho, Julián, Rulo y Marote decidieron poner 50 pesos cada uno, comprar algunos cajones de cerveza y hacer una fiesta en el Club Ciclista. Fue en agosto de 1999.

De movida la convocatoria resultó un éxito y ya quedó establecido que se repetiría al año siguiente y todos los años que fuera posible. Así fue: con los años, se convirtió en un fenómeno multitudinario y en un negocio a gran escala.

En 2016, la estadísticas oficiales registraron el ingreso a la ciudad de 30 mil personas para participar de la Fiesta de Disfraces, un poco menos que en ediciones anteriores.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.