Luego de 120 horas, los papás del acampe ya están inscribiendo a los chicos en primer grado de la Escuela° 212 María Elena Walsh, de Colonia Avellaneda.

El acampe de los papás había empezado el miércoles 26 de septiembre, como un modo de asegurarse un banco para que sus hijos pudieran empezar, con un lugar asegurado, en primer grado en el ciclo lectivo 2019.

Se trató de un grupo de 13 familias que decidieron iniciar esa modalidad frente a la Escuela N° 212 María Elena Walsh.

Pero hoy, cuando abrieron las inscripciones para primer grado en el ciclo escolar 2019 llegó la buena nueva: el Consejo General de Educación (CGE) accedió a abrir dos primeros grados más de modo que todos los chicos que concluyeron el nivel inicial puedan empezar el nivel primario sin ningún tipo de inconvenientes.

La novedad la contó a Entre Ríos Ahora Pablo Acosta, uno de los papás que acampó durante más de 120 horas para poder por fin este lunes inscribir a su hijo a primer grado.

“El acampe lo decidimos porque teníamos una situación en la que egresaron 70 chicos del jardín, pero la escuela sólo tenía disponible 15 lugares para primer grado. Y como la inscripción es por orden de llegada, el miércoles decidimos iniciar este acampe. Pusimos sillas, armamos carpas, distribuimos números y nos organizamos”, contó.

Pero además, empezaron a contactarse con las autoridades de modo de encontrar otra solución que no sea que sólo los primeros 15 encontraran banco.

Así, finalmente se decidió labrar un acta acuerdo a través de la cual Educación decidió abrir dos primeros grados, que se agregan a los dos ya existentes, uno de mañana y otro de tarde. “Ya tenemos el aula asignada”, señaló.

“Esto fue producto del acampe. También logramos que se empiecen a construir seis aulas más en la parte de atrás de la escuela”, agregó.

La situación enojosa con la falta de bancos derivó de una falta de planificación, contó el papá. En Colonia Avellaneda se fueron construyendo varios grupos habitacionales, la población creció de modo exponencial pero la infraestructura escolar no acompañó ese crecimiento.

 

La espera fuera del edificio educativo no es algo nuevo en la ciudad de Colonia Avellaneda. Ya el año pasado otro grupo de padres también esperaron durante días bajo un toldo improvisado que fueron organizando con la ayuda de muchos vecinos.

Este año la espera fue con la misma modalidad, y así cada año las familias se renuevan, según reflejó el sitio Colonia Noticias, “destacando la colaboración de las familias que viven frente a la escuela “los vecinos son muy solidarios, nos prestan electricidad, agua caliente y hasta el baño”.

A partir de este año se inauguraron 250 viviendas y se han visto con el inconveniente de la falta de bancos en establecimientos educativos de la localidad “los padres estamos preocupados, todos los años nos encontramos con este problema y para muchos enviar los chicos a otra localidad se nos hace imposible, por los costos y porque alguien en la familia tiene que dejar de trabajar para poder trasladar los chicos”, manifestaron.

Ahora, las autoridades acordaron una solución que evitará sucesivos acampes de los papás por un banco en la escuela para sus hijos.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.