El dirigente Roque Santana, quien en 2014 disputó la conducción de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) por la  Rojo y Negro, y perdió ante la Integración, que lo enfrentó con Fabián Peccín, salió a pedir renuncias en su agrupación tras la derrota de este jueves 2 de noviembre en las elecciones generales del gremio.

“Algunos de nuestros compañeros deben tener honestidad y volver al llano, todos lo hicimos en su momento, el que es candidato es responsable, los triunfos son colectivos y las derrotas individuales. Nadie es imprescindible”, dijo Santana. “Insisto, hay que darle lugar a otros compañeros, como hicimos en el 2014, hoy espero se haga lo mismo”, planteó.

Las críticas también surgieron de una agrupación que fue aliada de la Rojo y Negro, Panzas Verdes, de María Grande, que logró retener este jueves la conducción de la filial de Agmer, y derrotó a las otras dos listas que se presentaron. El escrutinio final otorgó a Panzas Verdes 98 votos, a los Rojo y Negro, 41, y a la Lista Integración, 16 votos, con lo cual el dirigente Diego López consiguió la reelección como secretario general de Agmer María Grande.

Uno de los históricos dirigentes de Panzas Verdes, Mauricio Castaldo, reprochó a la conducción Rojo y Negro de la junta Electoral Paraná no haber “consultado y respetado como corresponde a la conducción de Agmer María Grande”, y de ese modo “no hubieran despilfarrado la plata de los afiliados haciendo venir tres remises de Paraná a buscar a los presidentes de mesa, para llevarlos a la madrugada a buscar las urnas y traerlos de nuevo. Abusos, desfilfarro, lamentables que Nunca Más deberían ocurrir en Agmer. Los docentes ya dieron su veredicto con el voto. Varios de esos organizadores de truchadas deberían dar un paso al costado. Lo mejor que pueden hacerle al Agmer es ir a trabajar a su escuela”.

César Pibernus, el candidato de la Agrupación Rojo y Negro que compitió por la conducción provincial de Agmer, fue más contemporizador en la evaluación final de la derrota en las elecciones, y después de agradecer a los militantes, sostuvo: “Ante el escenario que se viene y parados sobre nuestra propia historia, insistimos que la única lucha que se pierde es la que se abandona”.

“Envío un abrazo fuerte a todos los compañeros que pusieron el hombro en esta elección, baqueanos -ni más ni menos- en sostener nuestras luchas por condiciones dignas de enseñar y aprender en Entre Ríos”, planteó Pibernus.

Otro dirigente de la Rojo y Negro, Ignacio González Lowy, resaltó el contexto de la elección de este jueves 2 de noviembre, que en la mayoría de la provincia se desarrolló bajo una torrencial lluvia.  “Felicitaciones a todos/as los/as compañeros/as de AGMER que ayer militaron, fiscalizaron, fueron autoridades y votaron en las elecciones En Paraná lo hicimos durante seis horas bajo una lluvia torrencial y quedaron decenas de anécdotas e historias de las cosas que hicieron muchos/as docentes para poder votar”, dijo.

“Como Rojo y Negro, orgulloso del colectivo al que pertenezco, que seguirá conduciendo la Seccional Paraná, Villaguay, Tala, Nogoyá y Federación. Quedamos muy cerca en otras, en particular en Concordia, y se hicieron grandes avances en otras más. De todos modos, más allá de los resultados, orgulloso de la coherencia y el compromiso con el que cientos/as de trabajadores/as de la educación le ponen cuerpo, tiempo, energías, sueños y alegría a esta propuesta”, evaluó.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.