A poco más de una semana del inicio del ciclo lectivo -el miércoles 6 de marzo-, Gobierno y docentes todavía no se ponen de acuerdo respecto de la pauta salarial que evite el conflicto en el arranque del año escolar.

Este martes habrá una tercera reunión entre el Poder Ejecutivo y los cuatro sindicatos del sector, la poderosa Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnivca (Amet), la Unión Docentes Argentinos (Uda) y el Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop).

El primer encuentro ocurrió el 5 de febrero, pero sólo fue una formalidad. No hubo oferta salarial aunque entonces Agmer adelantó sus demandas. Aunque el encuentro fue sólo para delinear una agenda común de temas, la conducción del mayor sindicato docente de la provincia dejó sentado ante el Gobierno cuáles son sus principales demandas: recuperar la “pérdida” salarial de 2018 frente a la inflación, un 14,7%, definir la pauta para 2019, con la inclusión de una cláusula de revisión que impida la depreciación del ingreso docente frente a la devaluación.

La demanda salarial es clave, y está por encima de los otros reclamos. En 2018, los maestros consiguieron un incremento salarial del 33%, aunque la inflación fue del 47,6%, con lo cual la pérdida del ingreso fue del 14,6%. El mínimo garantizado de bolsillo para el maestro de grado sin antigüedad está hoy en $15.295, pero el valor de la canasta básica total, que mide la línea de pobreza, se ubica en $26.443.

El segundo encuentro ocurrió el martes 19, y entonces el Gobierno presentó una primera oferta: aumento del 15%, en tres tramos: 5% en marzo; 5% en abril; y 5% en mayo.

Este martes 26, a las 18, será el tercer encuentro, y parar entonces Agmer quiere acordar cómo se recupera el 14,8% que se perdió en 2018 y de qué modo se estructura una cláusula gatillo de revisión de la pauta que se fije para 2019. “Nosotros esperamos una oferta que contenga el recupero del 14,6%, y un mecanismo que nos garantice no perder. Pero claramente no es lo que nos presentaron en la reunión anterior. Ese 15 % que ofrecieron está lejísimo”, dijo a Entre Ríos Ahora Guillermo Zampedri, secretario gremial de Agmer.

Previo al encuentro de este martes, hubo un primer pronunciamiento gremial de la seccional Uruguay de Agmer, que responde al oficialismo provincial, que reclamó un “aumento de emergencia”.

“Mientras el gobernador (Gustavo) Bordet nos hace el jueguito de entretenernos, de tirar ofertas insuficientes, mientras busca la forma de que los docentes paguemos el costo de la inflación, mientras sigue a rajatablas los mandatos del macrismo nacional, la inflación nos sigue empobreciendo a niveles alarmantes”, señalaron.

Los docentes de Uruguay ya anticipan un proceso “largo” de negociación salarial en la provincia, y reprocharon que la oferta hecha, un 15% en tres etapas, “nos muestra que el Gobernador no toma en serio la urgencia salarial de los trabajadores y también nos muestra que estamos muy lejos de un acuerdo”.

“Ante este proceso que se acerca a la perversidad ante la emergencia es que se hace necesario que los docentes y los estatales de Entre Ríos recibamos un aumento urgente, un aumento a cuenta de una paritaria que pretenden estirar en el tiempo -subrayaron-. Es necesario que en marzo se pague un aumento de emergencia, porque ya llegamos a una pérdida del 23% del salario respecto a la inflación”.

Francisco Nessman, secretario gremial de la seccional Federal de Agmer -que responde a la Agrupación Ñandubay- valoriza la importancia de la cláusula gatillo en la negociación salarial. “Federal fue el único departamento que lo demandó en el último plenario de secretarios generales. Pero como primer horizonte, un salario no no puede estar debajo de la canasta básica total, que tiene un valor de $ 26.443. En contrapartida,  hoy un salario inicial está en $15.291, más cerca de la línea de indigencia que de satisfacer lo básico”, señala Nessmann.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.