El  cuñado del exgobernador Sergio Urribarri, el secretario del bloque de senadores del PJ Juan Pablo Aguilera, deberá madrugar este viernes.

A las 8 está previsto la realización de una audiencia en Tribunales en la que el Ministerio Público Fiscal pedirá una prórroga de la prisión preventiva que cumple en la Unidad Penal N° 1 de Paraná desde el 15 de diciembre último cuando la jueza de Garantías Marina Electra Barbagelata acogió favorablemente un pedido del Ministerio Público Fiscal.

Además de Aguilera, a la audiencia asistirán también el cuñado de éste, Alejandro Almada, y el director del Servicio Administrativo Contable de la Cámara de Diputados, Sergio Cardoso.

En realidad, los fiscales Patricia Yedro e Ignacio Aramberry, quienes llevan adelante la voluminosa causa de los contratos truchos en la Legislatura, habían solicitado que se lo mantenga en prisión hasta que la causa sea remitida a juicio, entre finales de marzo y principios de abril. Pero la magistrada sólo accedió a aplicarle una restricción de la libertad por 90 días. De ese modo, descartó la petición de los defensores, Marcos Rodríguez Allende y Miguel Cullen, que peticionaron prisión domiciliaria.

También fue enviado a la cárcel el cuñado de Aguilera y funcionario de la Cámara de Diputados, Alejandro Almada, por un plazo de 90 días. En cambio, al director del Servicio Administrativo Contable de la Cámara de Diputados, le aplicó prisión domiciliaria por 90 días. La magistrada consideró que si bien Cardoso estaba al tanto de las contrataciones truchas, no tuvo un rol central, sino que, a pesar de ser jefe de Almada, hubo un cambio de roles en la práctica: Almada estaba al mando y Cardoso era un subordinado suyo en las contrataciones.

Un hábeas corpus tramitado a finales de diciembre le permitió a Aguilera recuperar por algunos días la libertad, pero luego fue devuelto a la cárcel. 

El 9 de marzo, la Cámara de Casación rechazó un recurso de los defensores por conseguir poner fin a la prisión preventiva.

 

 

Las ramificaciones