Las autoridades de la Municipalidad de Paraná se mostraron sorprendidas esta mañana con el allanamiento que realizó, a primera hora de la mañana, la Policía Federal, en el despacho del intendente, Sergio Varisco, en el domicilio de su madre, la secretaria de Cultura, Magda Varisco, en Pellegrini, al 100, y en dependencias del Concejo Deliberante, y también de otros funcionarios en el marco de una causa por narcotráfico, entre ellos, Griselda Bordeira, que se desempeña en el área de Servicios Públicos.

Oficialmente, se indicó que de inmediato se puso a disposición de las fuerzas federales el asesor legal de la Municipalidad, Walter Rolandelli. En el momento del allanamiento, el intendente Varisco no se hallaba en su despacho ya que se encuentra en Buenos Aires, realizando actividades oficiales. Los federales también ingresaron al Concejo Deliberante, y allí el procedimiento se cumplió en el despacho del concejal Pablo Hernández (Cambiemos). “Vinieron, preguntaron en Mesa de Entradas dónde estaba la oficina de Hernández, y realizaron el procedimiento exclusivamente ahí”, contó una fuente del Concejo.

 

 

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Según los primeros datos, las medidas se enmarcarían en la búsqueda de datos sobre dichos de una funcionaria y un conejal en la investigación de la supuesta organización delictiva que encabezaría Daniel “Tavi” Celis, la cual cobró fuerza con más de 20 detenciones tras las intercepción de una avioneta con 317 kilos de marihuana en la zona de Colonia Avellaneda a fines de mayo del año pasado, según informó Análisis Digital.

El viernes, personal de la  Federal allanó la casa de una mujer allegada a Daniel Tavi Celis en barrio Antártida y se encontraron con tres kilogramos de cocaína de alta pureza. Se trata de Luciana Lemos, quien quedó detenida por orden del juez federal Leandro Ríos, junto a un hermano de Celis, un sobrino y un hombre de nacionalidad peruana, que habría oficiado de corredor de la droga.

En noviembre del año pasado la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná confirmó la prisión preventiva para Daniel Celis -alojado en la Unidad Penal de Paraná- y su hermano Miguel Ángel Celis. Ambos lideraban una banda que fue desarticulada en mayo del 2017, cuando se estaban descargando 317 kilos de marihuana de una avioneta que había aterrizado en un campo de Colonia Avellaneda. Los hermanos Tavi y Titi Celis están procesados como líderes de una banda que se dedicaba a organizar y financiar actividades de comercio de estupefacientes, que operaba en distintos barrios de Paraná (Antártida Argentina, Paraná XVI y San Agustín) y extendía sus redes a las localidades de San Benito, Viale, Hernandarias, Nogoyá, Seguí e incluso hasta Santa Fe, Santo Tomé y Alto Verde. Ambos están detenidos, al igual que otras 21 personas que ejercían distintos roles de provisión, organización, distribución, logística para el transporte, almacenamiento, fraccionamiento, abastecimiento y venta de drogas. Varios de ellos estaban vinculados a la Municipalidad de Paraná, por lo cual fueron citados a declarar varios funcionarios de la comuna, como así también el intendente Sergio Varisco.

Algunos de esos funcionarios citados aparecían en las escuchas telefónicas que se practicaron en la investigación.

Celis, no obstante estar preso, siguió manejando el negocio de la droga en Paraná a través de varios teléfonos y entre 7 y 8 chips telefónicos, por lo cual venían siendo investigado en escuchas telefónicas ordenadas por la justicia federal. Así fue como se determinó una operación importante, con un cargamento de cocaína que llegaría en estos días procedente de Buenos Aires. La receptora sería Luciana Lemos, allegada a Tavi Celis y también participaban Cholo Celis -hermano de Tavi-; un sobrino, Nacho Gómez y una persona de nacionalidad peruana.
En el allanamiento, la Policía Federal encontró 3 kilos de cocaína en la casa de Luciana Lemos. No obstante, en las escuchas telefónicas se conocía que el cargamento iba a ser de entre 10 y 12 kilos de cocaína, a un precio de 170.000 pesos el kilogramo de droga, publicó Análisis.

En esa causa penal que tramita la Justicia Federal, el intendente Varisco prestó declaración en junio de 2017. Entonces, dijo que la causa remarcó que “se inicia en la gestión (municipal) anterior, a partir de un allanamiento en calle Alemanes del Volga. La causa siguió y ante la citación del Juez, mi propósito es la colaboración con la justicia”.

Consultado sobre la indagatoria,  Varisco relató que su declaración “giró en torno al accionar municipal, y fundamentalmente en cómo se manejan las distintas unidades”.

Sobre las detenciones de empleados municipales el intendente insistió con que “uno trata de estar y de controlar todo. Y hoy tuve que abocarme a este tema que no es de lo más agradable, pero vamos a tomar medidas para tener un mejor control, y ser más rigurosos”.

 

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos ahora.