-Víctor, vamos a hacer la cartita a Papá Noel…

–Seño…le voy a pedir una cama.

–La cama que necesitas te la vamos a conseguir –dijo la seño Zulmy mirándolo a los ojos– …ahora, a Papá Noel pedile lo que deseas, cerrá los ojos…¿que deseas, Víctor?

–Unos botines.

Anabella Albornoz dice que la historia de Víctor es de las historias que más la conmovió al momento de recibir las casi 900 cartas de chicos que pidieron su regalo para la Navidad.

Las 900 cartas fueron dirigidas a 900 padrinos. Cada uno de los padrinos se inscribió en una página web, y en la página web pudo leer la carta de su apadrinado y llevar a Suma de Voluntades, la ONG que nació hace siete años y que apoya su trabajo más sostenido en un comedor comunitario que funciona todos los sábados en el barrio San Martín, en la zona oeste de la ciudad, el regalo que pidió el chico. No otro. No cualquier regalo.

Víctor recibirá botines.

La experiencia de los padrinos y los regalos nació hace tres años y ahora, esta mañana de jueves en la sede de Suma de Voluntades, en Libertad al 200, se vive un clima de ajetreo, de planificación, de organización, y en una habitación minúscula se acumulan los regalos, muchos regalos.

La sede de Suma de Voluntades es una casa breve, con un frente colorido, y en ese frente colorido, hay una declaración de principios: “Acá nos divertimos, hacemos ruidos, nos reímos, nos besamos, nos abrazamos, pedimos perdón, damos segundas oportunidades, cometemos errores, nos queremos, creemos en el otro, en las señales y en los sueños”.

Anabella Albornoz es el alma de Suma de Voluntades.

Ahora, está ocupada en conseguir que la magia de los regalos, de los padrinos, de los niños, fluya, y produzca encuentros. “Nosotros decimos que es una historia de encuentros, de permanentes encuentros, de mirar al otro, y decir, ´tenes el mismo derecho a tener las mismas oportunidades que yo´, de esa manera se trabaja. Se trata de regar su sueño. Para que ellos aprendan que a veces es necesario soñar, es necesario pedir, que los sueños se cumplen, y por eso esta campaña de Navidad, invitar a que regalen magia. Esto trasciende el juguete, el regalo, es invitar a regalar magia”, dice.

La historia de la magia de la Navidad no hace olvidar esa otra misión de Suma de Voluntades, sostener el comedor del barrio San Martín, al que asisten 400 chicos. “Pero no es solo el plato de comida. Nuestro objetivo principal es educación y trabajo, fomentar estos dos cimientos importantes para el desarrollo. Tenemos muchísimo que mejorar. Dimos el primer paso. Cuando hablamos de educación, de niñez, tenemos elementos más que sólidos para defender nuestros objetivos. Para este 2018 queremos exigir que la niñez esté en agenda, y sea prioritaria la situación de la niñez en los asentamientos”, se esperanza.

A su alrededor hay juguetes, muchos juguetes, la magia que espera a la vuelta de la esquina. “Las cartas las escribieron los niños, son los deseos del niño. Nosotros no intervenimos en lo que el chico pide”, cuenta.

Esta vez, esta Navidad, casi 900 chicos vivirán esa magia.

Suma de Voluntades funciona en  Libertad 272, teléfono (0343 ) 4230044. Y está en Facebook como Suma de Voluntades Paraná.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.