El sacerdote Luis Alfredo Anaya no declaró este miércoles en el juicio al cura Justo José Ilarraz, sobre quien pesa un proceso penal a partir de siete denuncias en su contra por graves hechos de abusos y corrupción de menores ocurridos en el Seminario Arquidiocesano Nuestra Señora del Cenáculo.

Anaya había sido citado para las 9, pero no alcanzó a sentarse frente al tribunal que conforman Alicia Vivian, Carolina Castagno y Gustavo Pimentel. Antes de ese trámite, le comunicaron que su testimonio había sido desestimado por el Ministerio Público Fiscal y por la defensa de Ilarraz, que ejerce el abogado tucumano Jorge Muñoz.

Cumplido ese trámite, Anaya habló con los medios y dijo que “conocía a Ilarraz” de ser “colegas del sacerdocio”.

“Yo lo conocía a Ilarraz. El conocimiento que te da ser colegas del sacerdocio. Él estaba de unos años anteriores en el sacerdocio”, dijo.

Respecto de los abusos que se le reprochan a Ilarraz, Anaya dijo que no le consta que ello haya ocurrido. Y respondió de modo tajante: “Eso lo tendrá que definir el tribunal. Yo no sabía nada. Me enteré por los medios”.

En realidad, no se enteró por los medios. El escándalo de los abusos en el Seminario se hizo público en 2012, pero Anaya supo antes, en 2010, cuando un grupo de sacerdotes presentó una carta al arzobispo de entonces, Mario Maulión. En esa carta denunciaron los abusos de Ilarraz y pidieron que la Iglesia hiciera la denuncia en los  Tribunales.

Anaya se negó a firmarla.

El excura José Carlos Wendler, uno de los impulsores de esa carta a Maulión, dijo que después de haber sido presentada a la curia, Anaya lo llamó para reprenderlo.

En ese afán por “reprender” a los díscolos, Anaya contó con el auxilio de otro cura, Daniel Silguero.

“Estaban enfurecidos por el hecho de que habíamos redactado esa carta”, recordó el sacerdote Leonardo Tovar, que fue uno de los firmantes.

Este miércoles, ante los periodistas, Anaya se hizo el desentendido y dijo que Wendler “entendió mal” su reacción.

-¿Ha podido hablar con algunas de las víctima en estos años? -lo consultaron los periodistas.

-Sí, pero no de ese tema.

-¿Cuál fue su relación con la carta que se presentó en 2010 a Maulión?

-Mi relación con la carta. Bueno. Esa carta que elaboró el decanato III yo no la firmé porque yo no estuve en la reunión donde se firmó. Yo no iba usualmente a las reuniones del decanato porque cumplía funciones en la UCA.

-El excura Wendler dijo que usted no firmó la carta. Y que quince días después de haberse presentado la carta, lo llamó para reprenderlo.

-Bueno, eso es una interpretación de él. Yo lo que fui a decir,a la siguiente reunión, es que estaba un poquito asombrado por la cuestión de la carta, porque no es el modo ordinario en que nosotros podemos resolver un problema. Lo hacemos dialogando, tratamos de hacerlo así. Se hace a través del consejo presbiteral.

-¿No estuvo de acuerdo con el modo de presentación de la carta?

-Me llamó la atención. Sí me interesaba mucho saber qué era de la situación de Ilarraz. Pero me parecía que hacerlo, digamos, de un modo , qué se yo, sereno, prudente. Porque realmente yo no sabía, nadie sabía. Pero de otra manera.

Cuando le consultaron si le cree a las víctimas, siete, que denunciaron los hechos de abusos y corrupción de menores en el Seminario, Anaya prefirió eludir la respuesta. “Nunca han hablado conmigo del tema. Yo lo que sé es por los medios”, aseguró.

En ese punto, faltó a la verdad. No se enteró “por los medios”, sino que el tema fue expuesto dentro de la Iglesia mucho antes de que se mediatizara.

-¿Le cree a Ilarraz, entonces?

-No, porque lo que sé del caso lo sé por los medios. Entonces, no podría emitir una opinión.

-¿Y qué espera del juicio?

-Que el juicio termine, en el sentido de que se dicte una sentencia, que se establezca la verdad, que sea una sentencia que realmente haga justicia para todas las partes, según el entender de los jueces.

-¿Está al tanto de la declaración de Karlic, que dice que los abusos existieron y que Ilarraz pidió perdón?

-Sí, sí. Eso lo he leído en los medios. Lo que sé lo sé por los medios.

-¿Qué piensa de Ilarraz?

-Nunca tuve trato inmediato con él. Pero de lo que lo conocía me parecía..

-Le pregunto ahora que Karlic confirmó los abusos, ¿qué piensa de Ilarraz?

-En ese punto, me parece que lo prudente es que el tribunal establezca lo que tiene que decir a partir de las pruebas. Quién soy yo para evaluar a Ilarraz

 
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.