El Comité Capital de la Unión Cívica Radical expresó su “plena coincidencia con lo manifestado por nuestro correligionario intendente de Paraná, Sergio Varisco”, el viernes 8, cuando habló de su situación procesal en la Justicia Federal.

“Nosotros estamos a Derecho, para responder todas las preguntas que sean necesarias. Pero también les digo que hay  mucha confusión y la gente se pregunta de qué me acusan. La acusación es muy grave y es la de pertenecer a una banda de narcotraficantes y permitanme ser autorreferencial al decirles que el apellido Varisco ha sido garantía no solo de buen gobierno sino de decencia, de honestidad, y de manos limpias. Ningún integrante de mi gobierno ha sido y es parte de ninguna banda de narcotraficantes. La acusación es grave y por absurda que parezca -en mi caso de haber adquirido dos kilos de cocaína-, a esto lo incluye a Pablo (Hernández) y a Griselda (Bordeira) que tampoco han sido parte de una banda de narcotraficantes”, dijo entonces Varisco.

“Son coincidencias inevitables, nosotros, la militancia radical, necesitaba escucharlo y él necesitaba ser escuchado por quienes lo hemos acompañado a lo largo de muchos años en esta tarea apasionante de servir al otro. Fue una especie de homenaje a los que no dejan de creer en su dirigente, en su historia, en su presente y en su futuro, al que arribarán como lo han hecho siempre: codo a codo y convencidos que transitan el camino correcto. Pero no fue el único homenaje, también lo tuvo la Unión Cívica Radical y con el apellido que lo identifica.
Y fue el discurso cálido de un hombre de bien”, dijo el Comité Capital de la UCR.

“El intendente de Paraná -señaló el órgano partidario- puso al margen de cualquier crítica al Poder Judicial, con el que aseguró haber colaborado y seguir haciéndolo en cuanto esté a su alcance. Del mismo modo se refirió a los jueces como para dejar en claro que este encuentro con la militancia no era una respuesta a la imputación que pesa sobre él ni a los allanamientos que son de dominio público.  Apeló al conocimiento que la ciudadanía tiene de él y recordó las críticas de las que suele ser objeto por dedicarle demasiado tiempo a la gente, pero subrayó la importancia de la relación con los distintos sectores de la población”.

Sergio Varisco reconoció que la imputación que se le hace es de suma gravedad, pero también señaló que la verdad siempre aflora, más tarde o más temprano lo hace. En otros tramos recordó parte de su historia política minada de agravios, “me han dedicado programas enteros”, señaló.

En ese acto, aseguró no pertenecer a ninguna banda de narcotraficantes, no haber comprado ni vendido droga. En esa afirmación también incluyó a sus funcionarios detenidos después de prestar declaración indagatoria ante el juez. En un pasaje del discurso recordó al ex presidente Alfonsín al expresar “nos apoyamos es en los principios, en las ideas que siempre acompañan en la vida a un hombre de bien, como decía Raúl Alfonsín”.

Respecto de los medios aseguró que siempre estuvo abierto a sus inquietudes y recordó lo que le cuesta llegar a medios nacionales, diferenciándose, sin decirlo de otros que sí tienen la manera de hacerlo para fustigar con agravios y falsedades. Para terminar destacó la auto convocatoria que desbordó el amplio salón de la Casa Radical, enfatizando que  “acá no hay remises, ni colectivos, ni traffic ni choripán ni se les dio nada a ustedes para que vengan.”
Y finalizó comprometiéndose a partir del lunes a militar barrio por barrio y casa por casa.
En definitiva, Sergio Varisco habló con la militancia a corazón abierto, como se hace con un amigo, con un padre, con un hermano.

Si bien dijo que no vino en la búsqueda de ningún rédito político, se llenó las manos y  el alma de la respuesta de quienes, desde la militancia le devolvimos en aplausos con fervor radical los frutos de lo que juntos, hemos venido sembrando en las buenas y en las malas a lo largo del tiempo.  “Tenemos mucho por decir de Sergio Varisco, pero fieles a su deseo, dejaremos hablar al tiempo. Porque como dijo, la verdad en el tiempo siempre aflora, más tarde o más temprano lo hace. Lo supimos con Don Hipólito, con Don Arturo, y con Raúl Alfonsín”.