El próximo lunes arranca la venta de entradas para el mayor espectáculo que vive la ciudad: la Fiesta de Disfraces, ese megashow que cada año convierte a Paraná en un centro de atracción para miles de visitantes. La versión 2018 se hará el domingo 14 de octubre.

“Desde este lunes 23 de julio se podrán adquirir las entradas para la Fiesta de Disfraces a $750 la General y $900 la VIP, de forma on linea en la página oficial www.fiestadedisfraces.com.ar y en el local Paraná: Santiago del Estero 360 (Club Ciclista), de lunes a viernes de 9 a 15″, informó la organización.

Como en ediciones anteriores, indicaron, las entradas también se pueden adquirir por Ticketek, a través del link: www.ticketek.com.ar/fiesta-de-disfraces/parana.

La novedad, en un marco de freno de la economía y aumento de la inflación, es que en el arranque, los tickets para la edición 2018 de la Fiesta de Disfraces saldrán a la venta al mismo precio que en 2017.

La entrada general tendrá un costo de $750, y las VIP, a $900, los mismos valores que un año atrás.

Así lo dieron a conocer los organizadores de la Fiesta de Disfraces, que anticiparon por las redes la puesta a la venta de las entradas.

No hay en Latinaomérica una fiesta que la pueda equiparar en dimensiones. En una noche pueden reunir tanta gente como el fanatismo del Turismo Carretera en todo un fin de semana. Cómo creció y se hizo el fenómeno a raíz de una fiesta que alguna vez cobró su entrada al público dos federales y con una consumición incluida.

El principio es conocido: seis cumpleaños en uno. Ioy, Jota, Nacho, Julián, Rulo y Marote decidieron poner 50 pesos cada uno, comprar algunos cajones de cerveza y hacer una fiesta en el Club Ciclista. Fue en agosto de 1999.

Desde entonces hasta ahora la maquinaria no se ha detenido, y más, se ha perfeccionado.

Ellos, La Banda del Palo SRL, los organizadores, tienen una mecánica de funcionamiento, un capital de experiencia. “Hoy en día nuestros hermanos, amigos y parientes la disfrutan más que nosotros”, dicen.

 

La primera edición, entonces, fue una fiesta de amigo.

Lo que vino después ya se conoce.

En su segunda edición, la fiesta estuvo al borde del naufragio: el lugar que se había conseguido, a través del padre de uno de los interesados, era el Círculo Católico Obrero, pero una vez que el comedido supo que no se trataba de una fiestita de 30, sino de un baile de disfraces para más de 100, rápidamente quitó la reserva y la fiesta quedó en ascuas. A último momento se consiguió un salón en calle Santa Fe, donde fueron más de un centenar de invitados y hasta un gaucho que entró pisando fuerte con su caballo.

La tercera edición ya tuvo algo más de producción y la sede fue el salón de Fatsa, atrás del Seminario, cerca del predio que ocuparon más adelante en Don Bosco y Circunvalación. La entidad, el gremio que agrupa a los empleados de la sanidad, facilitó el lugar sin conocer muy bien de qué se trataba el asunto. Por eso la sorpresa del cuidador, cuando uno de los organizadores llegó vestido de Boluda Total –el personaje de Fabio Alberti- a pedirle que por favor enchufara los feezers.

Cuando resolvieron alquilar un salón del Puerto Nuevo, en 2002, la cosa ya trascendía la celebración de los seis cumpleaños y fue la primera vez que se cobró entradas: dos Federales con una consumición. A partir de entonces no paró de crecer: llenaron Excándalo, al año siguiente y tras algunas dudas avanzaron hacia La Rural donde definitivamente terminó por resultar un buen negocio para los 22 integrantes de La Banda del Palo.

En la Rural la fiesta ya cobró dimensiones extraordinarias y se convirtió en suceso. Después, el show fue incrementándose, buscando nuevos escenarios. En 2009 se afincó en un predio ubicado en Circunvalación y Don Bosco, después se mudó a Colonia Avellaneda hasta finalmente recalar en la locación actual: un predio ubicado sobre Acceso Norte República de Entre Ríos al 3.500, entre  Juan Morath y Jorge Luis Borges, un espacio de 10 hectáreas ubicado a pocos kilómetros del centro Paraná.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.