La fábrica de cartuchos de caza y competición de CTL Activ Argentina SA, de capitales españoles, que el exgobernador Sergio Urribarri dejó inaugurada el 30 de marzo de 2011 con la promesa de 120 puestos de trabajo, está al borde del cierre total.
La planta se quedó con 9 trabajadores, y despidió a 11, que este miércoles por la tarde iniciaron un piquete en la puerta del establecimiento ubicado en la localidad de Cerrito: hay quema de cubiertas y el reclamo es concreto quieren que les paguen las indemnizaciones.
El periodista Alejandro Seimandi informó en su muro de Facebook que los empleados dejados cesantes piden que se les abone su indemnización, la cual se les adeuda desde diciembre, cuando recibieron la noticia de que quedaban sin trabajo, y por la cual esperaban el 10 del actual, según la promesa empresaria. De no haber respuesta, tienen pensado llevar la protesta a las puertas de la Municipalidad de Cerrito.

Otro había sido el horizonte que dibujó el exgobernador Urribarri cuando inauguró la planta, en 2011. “Es un día soñado”, proclamó al dejar habilitada la fábrica que, dijo entonces, daría empleo a 120 personas y beneficiaría con su exportación la balanza comercial del país.
La inauguración de esa planta, de capitales españoles, pensaba entonces Urribarri, “ratifica un proceso que iniciamos todos los entrerrianos en diciembre de 2007. Ahora se suman vascos amigos, que llegaron de su país y nos ayudan a hacer una provincia distinta, más vital y más dinámica”.
“La firma de capitales españoles y chilenos será modelo en toda Latinoamérica y brindará trabajo a 120 entrerrianos, anunció entonces el Gobierno. “De cada 100 dólares que se importe, la planta exportará 1.000, con lo cual la balanza comercial beneficiará a la Nación”, aseguró el titular de la firma, José Luis Urcelay Vicuña. Por su parte, el intendente de Cerrito, Orlando Lovera, destacó que, “más allá de tener Cerrito un gobierno vecinalista, el gobernador siempre nos ha ayudado”.

Ubicada sobre la ruta nacional Nº 12, en el kilómetro 486, la planta de 8.000 metros cuadrados, la fábrica prometió pero nunca cumplió. El día de la inauguración, el presidente de la firma, José Luis Urcelay Vicuña, sostuvo que “esta inversión supone la generación de muchos puesto de trabajo y montos de divisas para exportación”. Sobre esto último, el empresario español aseguró que “la producción irá mayormente al mercado externo”.
Un puñado de más de una decena de trabajadores esperan, en este inicio de 2017, que les paguen las indemnizaciones, y de todo aquello que se dijo, nada.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.
Fotos: Alejandro Seimandi.