A finales de octubre, el plenario de secretarios generales de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) definió un plan de acción ante la falta de convocatoria del Gobierno para discutir salarios.

El reclamo por la falta de reapertura de la paritaria fue planteado por el gremio, pero de momento el Ejecutivo ha centrado su atención en cerrar la negociación con el sector docente, situación que todavía no ocurre.

En ese marco, ATE definió dos jornadas de protesta, los días 7 y 15 de noviembre, con acciones en todos los departamentos,  a lo que se sumaría una jornada con fecha a definir.

El secretario de Organización de ATE, Victor Sartori, recordó que esta nueva medida de fuerza que se cumplirá este jueves 15 se enmarca en el plan de lucha de 72 horas acordado por el gremio, y que tuvo su primera jornada el pasado 7 de noviembre con movilización a la Secretaría de Trabajo.

“Durante la reunión del cuerpo de delegados  se decidió la modalidad de asambleas activas en los lugares de trabajo para este jueves, en función de una medida que vamos a realizar en diciembre junto a la Multisectorial. Además está contemplada en las notificaciones realizadas para la cobertura legal de las medidas,  la posibilidad de realizar paro y paro activo”, adelantó el gremialista.

Sartori indicó que la medida de fuerza se llevará a cabo en “rechazo a los presupuestos nacional y provincial y los ajustes que se están preparando para el año que viene. Además, en el caso particular de Paraná y la provincia, “ante la falta de convocatoria a paritarias, las indefiniciones en lo relacionado a recategorizaciones y regularización de los contratados de obra a lo que se suma el pedido del bono de compensación salarial”. Las seccionales de cada departamento deberán definir si adhieren a la medida y bajo qué modalidad.

También, el dirigente hizo referencia a uno de los puntos que viene siendo  parte fundamental de las negociaciones paritarias para ATE y que tiene que ver con los contratados de obra en la administración pública provincial.

“Desde el inicio de nuestra  gestión al frente del gremio, una de las cosas en las que insistimos fue en la necesidad de que se termine con la precariedad de los trabajadores estatales, y eso contempla terminar con una modalidad de contratación que nosotros consideramos como fraudulenta. Al mismo tiempo, es necesario la regularización de aquellos compañeros que ya están bajo la modalidad de contrato de obra o como talleristas, por ejemplo”, dijo.

Al respecto, Sartori explicó que “estos trabajadores no cuentan con ningún tipo de derecho, ya que no poseen vacaciones, aguinaldo, salario familiar, ART, cobran cuatro o cinco meses después de firmado el contrato, deben abonarse el monotributo, y sin embargo trabajan como cualquier otro empleado estatal”.

“Por este motivo, para nosotros es una de las principales cuestiones a terminar. Es el Estado quien debe terminar con la precariedad, y no es una excusa que no haya cargos disponibles, ya que esto responde a una decisión política”, dijo y advirtió que no se está cumpliendo con el plan de regularización paulatina a partir del corrimiento de los contratos de servicio a planta permanente.