El fiscal Ignacio Aramberry ya dispuso la apertura de una causa para investigar la denuncia que, a principios de noviembre de 2017, presentó el senador provincial Raymundo Kisser (Cambiemos), con el patrocinio del abogado Rubén Pagliotto,  ante un presunto ilícito “relacionada con una situación que, por lo menos, es irregular y despierta perplejidades, y que puede constituir eventualmente delito, originado ello en la construcción y defectos que presenta actualmente” la Escuela Secundaria N° 53 San Julián, de El Pingo, de lo cual diera cuenta Entre Ríos Ahora.

La escuela se inauguró el martes 27 de mayo de 2014 con la presencia del entonces ministro de Planificación Federal, Julio de Vido -hoy detenido en el penal de Ezeiza, sin los fueros de diputado y con una investigación encima por presuntos hechos de corrupción en la contratación de obras en la mina de Río Turbio-, el exgobernador Sergio Urribarri y quien todavía ejerce como presidente de la Junta de Gobierno de El Pingo, Diego Plassy.

“Entre Ríos es la mejor expresión de las transformaciones que tuvo Argentina en los 11 años de gobierno de Néstor y Cristina”, dijo Urribarri en aquel acto de inauguración de la Escuela San Julián.

A poco de inaugurarse las obras, empezaron los problemas por las deficiencias de construcción: en 2014, el mismo año del acto con De Vido, descubrieron que los desagües habían sido construidos con tan mal tino que el agua de lluvia caía por los techos e ingresaba a las aulas,y en 2015, un escape de gas los hizo zozobrar.

El rector de la Escuela Secundaria Nº 53, Gustavo Monzón, empezó entonces a batallar con la Dirección de Arquitectura, la Unidad Ejecutora Provincial (UEP) y el Consejo de Educación para lograr que se arregle todo lo que se había hecho mal. No había conseguido nada sino hasta el 6 de junio de 2017, cuando Arquitectura se comprometió a empezar a solucionar los graves problemas de construcción que registra el edificio escolar.

El 16 de julio, el rector publicó en su Facebook la buena nueva: “Gracias a nuestras gestiones frente a la Regional de la Dirección de Arquitectura con el Sr. Jorge Troncoso, habiéndole entregado en mano una carpeta con todos los reclamos formales e informales que desde el 2014 venimos haciendo ante los `desastres estructurales´ realizados por las empresas que la construyeron, se comenzaron los arreglos…”

El presidente de la Junta de Gobierno leyó la publicación en Facebook y lo tomó mal. Dijo que  “si existe alguna duda sobre una posible defraudación, no debe titubear en denunciarlo como corresponde en la Justicia, y evitar generar difamaciones que no conducen más que al malestar de la gente, es por eso que invito a llevarla a cabo , para acompañar la misma desde nuestra Junta de Gobierno, con la documental que respalde sus dichos”.

Acto seguido le pidió al Consejo de Educación que le inicie un sumario al docente que denunció las deficiencias en la construcción.

El profesor Monzón está aliviado ahora: aquela presentación de Plassy no prosperó. “Yo hice mi descargo ante los superiores inmediatos para pedir respuestas frente a la  rapidez con la que atendieron una denuncia sin fundamentos ni pruebas -hasta ahora nadie me ha respondido nada-. Me parece que están más preocupados algunos por la denuncia penal en la Justicia”, señaló.

La obra de la Escuela San Julián fue adjudicada a la firma Filip SA.

En su presentación en la Justicia, el legislador dice tener “una alta y fundada sospecha de que ha sido una obra construida para hacer negocios y negociados, cuyos beneficios se distribuían, eventualmente, entre algunos beneficiarios, donde no estarían exentos el presidente de la Junta de Gobierno, el arquitecto Julio de Vido, y desde luego, la empresa constructora adjudicataria”.

Y pone en dudas el rol de la Unidad Ejecutora Provincial, “la que debía controlar la construcción de la obra y dar el final de la misma”.  La Unidad Ejecutora estaba  a cargo de Faustino Schiavoni.

Aunque Kisser pone el acento en la relación De Vido y Plassy. Y sostiene en su denuncia que “lo que realmente interesa es destacar que esta escuela se construye porque el señor Plassy, como presidente de la Junta de Gobierno, inicia gestiones ante la Nación, y más precisamente ante el entonces ministro Julio de Vido, con quien tenía y tiene una estrecha amistad, a tal punto que el arquitecto Julio de Vido, ex ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación, es el padrino de uno de los hijos de Plassy”.

En la Justica están de momento en la investigación penal preparatoria. “Estamos investigando -indica el fiscal Aramberry-. Pedimos todos los antecedentes de la contratación  y el seguimiento de obra en la Unidad Ejecutora Provincial. Nos llegó esa información y la estamos analizando. También viajamos a El Pingo, visitamos la escuela e hicimos una constatación en el lugar con arquitectos y recolectamos información para una eventual pericia. Lo primordial era ver en qué estado está la escuela, ver cuáles son las deficiencias de construcción que se advierten a simple vista”.

La Justicia busca ahora definir cómo se contrató la obra, de dónde vinieron los fondos, si hubo subcontratación de obra, a partir de la denuncia de Kisser que sólo aportó datos orientativos. “Se menciona a mucha gente, pero hay que ver en la documentación quiénes intervinieron y qué tipo de intervención tuvieron en esta obra. Apenas se presentó la denuncia se dispuso la apertura de la causa, y se pidieron los antecedentes a los organismos que hayan intervenido”, apuntó Aramberry.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.