Parece un asunto menor, muy marginal.
Pero en realidad da cuenta del desbarajuste que a veces reina en la Administración Pública. Un desbarajuste que roza el escándalo: un funcionario escribe contabiliza mal las fechas en las que un empleado dejó de asistir a su lugar de trabajo en el Estado, eso motiva un sumario pero un año después se dan cuenta que las fechas estaban mal puestas.
Y todo eso se da –el sumario, el decreto, la corrección del decreto—se da mientras el empleado en cuestión ya no está más en el Estado porque está en prisión, luego de haber sido sorprendido en la ruta transportando 20 kilos de cocaína.

Está en una cárcel de Santiago del Estero.
Y ese empleado en cuestión, que ya no está más en el Estado porque está en prisión, trabajó al lado, muy cerca del exgobernador Sergio Urribarri: fue su chofer.
La historia es así.
El 30 de diciembre de 2015, el gobernador Gustavo Bordet y su ministra de Desarrollo Social, Laura Stratta, firmaron el decreto Nº 689 por el cual se “corrigió” el decreto N º 5.011, fechado el 15 de diciembre de 2014, y por el cual se dispuso la instrucción de un sumario administrativo al agente Marcelo Alejandro Acosta por registrar inasistencias a su lugar de trabajo “sin aviso” a partir del día 7 de abril de 2014.
Un defensor oficial se presentó ante los responsables de ese sumario y les dijo que estaba mal redactado el decreto del sumario. Las inasistencias debían considerarse, les dijo, a partir del día 14 de abril de 2014. Entonces, el decreto Nº 689 del 30 de diciembre último, “corrigió”, precisamente, ese error.
Todo eso, claro, un año después, y mientras Acosta ya estaba en prisión. ¿A quién le hacen el sumario? ¿Van los sumariantes a la cárcel?

El sumario a Acosta se inició “en virtud de encontrarse su conducta presuntamente incurso en una falta administrativa”.
Acosta fue detenido por la Policía por transportar droga y el Estado entrerriano lo investiga por una falta administrativa.
¿Pero quién es Marcelo Alejandro Acosta y por qué dejó de cumplir con su trabajo en el Estado entrerriano?
El 15 de junio de 2014 el semanario “Análisis” publicó una nota de tapa con este título: “El chofer narco que nadie controló”.

El “chofer” era Marcelo Alejandro Acosta, con dependencia de la Gobernación y del Ministerio de Desarrollo Social, y fue detenido a mediados de mayo de 2014 con 20 kilos de cocaína encina en la provincia de Santa Fe.
Marcelo Alejandro Acosta estaba desde 2005 en dependencias oficiales y manejaba uno de los coches oficiales del exgobernador Sergio Urribarri, reveló “Análisis” (http://www.analisisdigital.com.ar/noticias.php?ed=1007&di=1&no=206997).
Al caer preso estaba trabajando para una banda de narcotraficantes de Rosario. Llevaba la droga en un Peugeot 307; el mismo vehículo en que fue visto Gonzalo Caudana, uno de los jefes del narcotráfico en Paraná, en un episodio de principios de mayo, que tuvo repercusión pública, contó la revista.
Cayó presa de una investigación conjunta entre el Juzgado Federal de Eldorado (Misiones) y la Policía Federal.

El sitio “Acceso Libre” historió la trayectoria de Acosta en el Estado, y particularmente en el círculo más próximo de Urribarri (http://www.accesolibre.org/noticias_view.php?id=504).
En el año 2007, cuando inició su primer mandato, Urribarri tuvo como jefe de mantenimiento de su residencia oficial a Marcelo Alejandro Acosta.
Acosta siguió en el puesto hasta el 14 de enero de 2008, cuando fue desafectado y reemplazado por Jorge López Regner.

Pero haber estado poco más de un mes junto a Urribarri fue suficiente para Acosta para que después le abrieran las puertas de la Gobernación.
Primero fue afectado a la Dirección General de Información Pública, que depende directamente del Ejecutivo. Luego, Urribarri lo designó como chofer de la Secretaría Privada de la Gobernación.
El texto fue emitido el 14 de septiembre de 2010 y se comunicó el 10 de enero de 2011 en el Boletín Oficial.
El último nombramiento se produjo el 29 de diciembre de 2010, mediante el decreto 6.029/10 GOB, firmado por Urribarri y publicado el 28 de junio de 2011 en el Boletín Oficial, Acosta pasó a cumplir funciones en la Secretaría Privada de la Gobernación.
Todo siguió así hasta el 7 de abril del año pasado, un mes antes de su detención, cuando el decreto 802/14 puso fin a la adscripción de Acosta, quien debió volver al Ministerio de Desarrollo Social.
Bajo esa dependencia estaba cuando cayó preso. Aunque como no fue más a trabajar, el Estado le inició un sumario por esa falta administrativa. Un año después se dieron cuenta que el sumario estaba mal encausado.
Gajes del oficio.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.