Otra vez la Municipalidad de Bovril -a 125 kilómetros de Paraná, en el departamento La Paz- es escenario de un conflicto entre la administración del intendente Alfredo Blochinger (Cambiemos) y los trabajadores municipales, quienes de momento no han conseguido que les canceles los salarios de julio.

Los empleados vienen sosteniendo medidas de fuerza que quedaron suspendidas tras la intervención de la Secretaría de Trabajo, que dictó una conciliación obligatoria por 15 días hábiles, y que vence el 12 de septiembre. Esta mañana hubo una larga audiencia en Trabajo en la que se firmó un acuerdo que permitirá la regularización de los salarios adeudados.

Blochinger se comprometió a ir saldando en forma progresiva, hasta el próximo 3 de septiembre, los sueldos de julio a su personal. Y que el 4 de septiembre abonará los sueldos de agosto. Pero ese último punto está supeditado su cumplimiento a la posibilidad de que la Municipalidad reciba un Aporte del Tesoro Nacional (ATN) que le permita pagar las obligaciones.

La situación de desbarajuste financiero en Bovril no es nuevo: los egresos superan a los ingresos, y no hay seguridad de que Blochinger pueda cumplir con lo acordado este miércoles en Trabajo. Por eso, Oscar Muntes, titular de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), se mostró molesto por la decisión del titular del área, Fernando Quinodoz, al dictar la conciliación obligatoria en el conflicto.

“No cayó bien el llamado a conciliación”, dijo Muntes. “Nos dictan la conciliación y nos llaman a una audiencia en la que no hay propuestas firmes. El pago del sueldo de agosto está condicionado a que la Municipalidad reciba un ATN. Si ese ATN no llega, estamos liberados para volver a las medidas de fuerza a partir del 4 de septiembre, a pesar de la conciliación”, planteó el dirigente en diálogo con Entre Ríos Ahora.

El intendente de Bovil, Alfredo Blochinger (Cambiemos) dijo en Trabajo –y quedó asentado en el acta que firmaron las partes- que el Municipio “se encuentra atravesando serias complicaciones económicas que dificultan el cumplimiento de sus obligaciones en tiempo y forma”.

Planteó también que la Municipalidad de Bovril “se encuentra a la espera de tener una pronta reunión” con el gobernador Gustavo Bordet, “quien, más allá de no ser responsable del Municipio”, esa localidad “no deja de formar parte de la provincia y de tal manera la solicitud de la asistencia por parte del Ejecutivo Provincial”.

Además, indició que se encuentra a la espera de un Aporte del  Tesoro Nacional (ATN), que servirá para cancelar los salarios de agosto.

Las partes volverán a reunirse en Trabajo el 4, a las 11. “En caso de que el intendente incumpla con lo acordado, vamos al paro por tiempo indeterminado”, anunció el titular de ATE.

Bovril ya atravesó a principios de año una situación de zozobra al no poder pagar los salarios de sus trabajadores.

El conflicto estalló en enero último y se pudo sortear luego del auxilio del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, que liberó un Aporte del Tesoro Nacional (ATN), que permitió a Blochinger saldar la deuda con los empleados municipales. La tregua se selló a finales del mes último.

Entonces, se llegó a un acuerdo de pago con los trabajadores del municipio que reclamaban sueldos atrasados.  Los salarios se abonaron con los fondos de la coparticipación y un Aporte del Tesoro Nacional (ATN), que llegan en auxilio a la comuna del departamento La Paz.

Ahora, el conflicto reaparece en un municipio en el que Cambiemos logró imponerse de nuevo en las últimas elecciones generales del 9 de junio: a Blochinger lo sucederá su actual secretario de Gobierno, Víctor Valenzuela.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.