La cúpula de la Capilla Norte de San Miguel luce desmejorada. La cúpula y el resto de la estructura que casi ningún paranaense se detiene a mirar. Es, quizá, uno de los templos más antiguos: se cree que sirvió a la atención espiritual de la población negra que habitaba el denominado barrio del Tambor. Ahora, la cúpula de la capilla está en ruinas, y con brotes de follaje que crece allá en lo alto. En el año 2000, bajo la administración del ex presidente Fernando de la Rúa, la Capilla Norte de San Miguel fue declarada monumento histórico nacional, pero no hay nada que recuerde ese año, esa decisión. Nada dice que esa casona que está viniéndose abajo sea un monumento histórico, ni mucho menos que haya sido el primer templo, anterior a la actual Parroquia San Miguel. La Capilla Norte fue construida por la Iglesia hacia 1822 —no existen registros ciertos sobre sus orígenes, ni tampoco los denominados “libros de fábrica” que den cuenta de sus inicios— para dar atención espiritual a lo que entonces se conoció como el Barrio del Tambor o Barrio del Candombe, habitado casi exclusivamente por población negra y mulata, en una zona que actualmente delimitan calle Buenos Aires, Alameda de la Federación, Ecuador, Garay, San Martín y alrededores.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.