“Hemos pasado un día histórico, porque ante el mazazo de un Gobierno que está en contra de los Derechos Humanos, que está cortando toda la reparación que conseguimos en otros tiempos, y pese a que nos encontramos con la novedad de este fallo del 2×1 que, en los hechos, desconoce la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad, y ante la inminente libertad de los asesinos como consecuencia de este fallo, lejos de inmobilizarnos, lejos de quedarnos llorando, salimos a la calle como en otras épocas junto a Madres Línea Fundadora, familiares, Hijo, Abuelas y el Cels”.

Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, estuvo el jueves en Gualeguaychú, un día después de la histórica movilización en todo el país en contra del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que otorgó el beneficio del 2×1 a los genocidas de la última dictadura. Estuvo en el Teatro Gualeguaychú, y allí fue  declarada “Visitante Ilustre” por el Concejo Deliberante en virtud de su “incansable lucha por la memoria, verdad y justicia”. Estuvo el intendente Martín Piaggio.

“Gualeguaychú busca dos nietos robados durante la última dictadura militar que se suman a los casi 400 de todo el país. Gracias al trabajo incansable de las Abuelas de Plaza de Mayo, 122 jóvenes ya recuperaron su identidad. Estela representa el compromiso concreto con la vida y con los derechos humanos”, expresó Matías Ayastuy, responsable del área de Derechos Humanos de la Municipalidad.

En Gualeguaychú Estela de Carlotto habló.

“Frente a esta situación, planteamos claramente: ¿en qué riesgo se pone a la sociedad liberando a quienes no se arrepienten de los crímenes cometidos y, no conforme con esto, aseguran que lo volverían a hacer? Exponemos a las generaciones jóvenes, a nuestros niños a desaparecer, a la imposición en el pensamiento. Por eso hicimos un esfuerzo supremo para llevar a cabo lo de ayer, invitando a deportistas, artistas, sindicalistas, etc, a movilizarse. Y la respuesta del pueblo fue genial”, consideró Carlotto.

“Nuestro mensaje fue claro: ¿se imagina usted caminando en la calle al lado de Astíz, Etchecolaz, y otros facinerosos? No era para poner miedo, era la verdad, porque con ese fallo ese peligro era una realidad. Pero la sociedad está en movimiento, dicen que ayer (por el miércoles 10) fuimos 500 mil personas en Plaza de Mayo, produciendo un milagro sin nada reprochable. No fue contra el Gobierno si no reprochado el accionar de la SCJN”, explicó.

Consultada sobre la votación del Congreso que aprobó una ley que frena la aplicación de la ley del 2×1, Carlotto opinó: “Nos conforma lo que se votó porque se puso un freno”

Y luego señaló: “El Gobierno anterior anuló las leyes de obediencia de vida y punto final; nos dio la ex Esma como espacio cultural para trabajar con los organismos de Derechos Humanos, bajó los cuadros, nos protegió, dio subsidios a las víctimas siempre en el marco del avance y la protección de los derechos de las víctimas; creo que hubiera habido una reacción diferente por parte de ese Ejecutivo, pero estamos en otros tiempos”.

Interpelada sobre el desfinanciamiento a las áreas específicas de Derechos Humanos, dijo: “Estamos vigilantes ante las cosas que se están realizando en todos los ordenes de la vida desde que está este Gobierno: los despidos, el cierre de los espacios, lo que ocurre con los juicios que se iniciaron a partir de la caída de las leyes de impunidad, todo esto va en retroceso en muchos aspectos”.

Sobre la relación de Abuelas con el gobierno nacional, contó: “Como institución siempre hemos tenido diálogo con todos los gobiernos, desde el primero hasta el último, aunque en esta gestión, desde un principio, nos dijeron que no tenían tiempo de atendernos. Macri no nos quiso recibir, salvo por la primera vez donde nos derivó a que nos atiendan desde la secretaría de Derechos Humanos. Lo que en aquella oportunidad le pedí fue que el banco genético y la Conadi no se tocara, casi fue una amenaza de nuestra parte, y eso continúa perfecto”.

“Aunque si el presidente dice en campaña que somos un curro, todo lo demás que ocurra es consecuencia de esos dichos. Macri es un hombre que no quiere a los organismos de Derechos Humanos; no sé si tendrá miedo de que lo mandemos a la cárcel porque en los juicios que son penales empezamos con los uniformados y luego con los civiles y no se si tienen miedo de que descubramos que son cómplices de la dictadura cívico militar que sufrió nuestro país”, reprochó.

Y sumó: “Este Gobierno ya mandó más de 300 represores a la casa y uno de ellos ya lo devolvimos a la cárcel porque denunciamos paseaba a su perro en la vereda”.

Sobre las declaraciones de la Conferencia Episcopal Argentina, opinó: “Nos sorprendió muy desagradablemente, lo consideramos aberrante, absurdo e imposible de realizar”.

“De alguna manera el pueblo argentino dijo basta, hasta aquí llegamos; no sólo en buenos Aires sino también en el interior y exterior del país. Todos nos preguntamos dónde está la realidad que nos prometió en la campaña este gobierno; es muy desleal todo. Ayer en el acto de Mendoza, verlo bailar con el pañuelo blanco, fue para nosotras una falta de respeto. Qué más quisiéramos que aplaudir algún gesto positivo, pero no ocurre nada que nos permita transitar ese camino”, manifestó.

 

“Creo que mientras tengamos fuerza y unidad vamos a ir bien, aunque pensemos distinto, tenemos que unirnos para que en octubre no gane esta gente la mayoría”, sentenció.

“Faltan más de 300 nietos, pero tenemos que seguir buscándolos. Hay que animar a los jovenes a buscar, porque aquella persona que encuentra su identidad encuentra también su libertad, y nadie le dirá dónde vivir y a quien amar, pero sabrá de donde viene y podrá elegir y transmitirle a sus hijos esa libertad. No perdamos la esperanza, yo le rogué a Dios poder abrazar a mi nieto y algo pasó. No podemos quedarnos en el dolor, tenemos que avanzar, estar juntos, tener fe”, cerró Estela desparramando esperanza ante la búsqueda de los nietos que aún faltan.

 

 

Paola Robles Duarte

Publicado en  Reporte 2820