“Es una situación crítica, y bastante grave, mucho peor de lo que se ha conocido”.

El diagnóstico lo hizo el abogado Leonel Pannoni, exasesor de la Asamblea Vecinalista de Paraná, que conoce al dedillo cómo fue el proceso que derivó en la firma del contrato de concesión del servicio de colectivos entre la Municipalidad de Paraná y Buses Paraná, en julio de 2018.

La presentación que hicieron las empresas Mariano Moreno y Ersa Urbano, que conforman Buses Paraná, ante la Secretaría de Trabajo cuando pidieron la apertura del proceso preventivo de crisis desnuda, según Pannoni, una situación terminal, que podría derivar en la caída del servicio.

En su opinión, la raíz del conflicto está en la decisión adoptada por el Gobierno nacional de eliminar, a partir del 1° de enero de 2018, la línea de subsidios que alcanzaban al servicio público de transporte. La responsabilidad, entonces, cayó en las provincias: en Entre Ríos, el gobierno de Gustavo Bordet asumió el 50% de ese totol; y los municipios. En Paraná, la administración del intendente Sergio Varisco no pudo completar la parte de su compromiso, y por eso quedó un 33% sin cubrir que se debió costear con aumento de la tarifa.

“La eliminación de subsidios tan abrupta que tomó la Nación fue una decisión brutal, que necesariamente termina en esta situación: la imposibilidad de sostener el servicio”, analiza. “Lo peor que se pudo haber hecho es eliminar los subsidios al transporte, porque el transporte público es el motor de las economías. Esta decisión errónea fue tomada por la Nación, y buscar que los municipios tomen a su cargo esos subsidios es lo mismo que dejarlos que se arreglen como puedan”, completó.

La prestación del servicio -luego del paro que se extendió entre el jueves 11 y el miércoles 16- está hoy prendida con alfileres tras la intervención de la Secretaría de Trabajo, que decidió abrir el procedimiento preventivo de crisis pedido por Ersa Urbano y Mariano Moreno y así obligó a la Unión Tranviarios Automotor (UTA) suspender el paro que había iniciado por la falta de pago del aguinaldo. Este lunes, a las 10, en Trabajo, será la primera audiencia de las partes en una tregua que se extiende durante un plazo de 1o días hábiles.

De esa mesa de negociación participan Mariano Moreno y Ersa Urbano, la UTA y la Municipalidad de Paraná, con la Secretaría de Trabajo como árbitro aunque sin ninguna intervención del Concejo Deliberante, que fue el órgano que aprobó la concesión. En ese caso, y de adoptarse medidas que afecten la prestación del servicio, dice Pannoni, se estaría incurriendo en una violación del ordenamiento legal vigente.

“Ninguna decisión se debe dar sin intervención del Concejo Deliberante. Yo espero que esta negociación en el marco del proceso preventivo de crisis no sea una vía indirecta para achicar el servicio. En ese caso estaríamos incumpliendo el contrato de concesión”, adviertió Pannoni, durante una extensa entrevista con el programa Puro Cuento de Radio Costa Paraná 88.1.

Leonel Pannoni.

Aunque luego admite: “La nueva concesión no ha permitido mejorar el servicio. No se ha dado curso a los reclamos de los usuarios, que además, en el marco del marco regulatorio, no está previsto cómo canalizar esas demandas”.

Pannoni dice que hay una responsabilidad primera en la debacle del transporte público de pasajeros, y la ubica en cabeza del Gobierno Nacional, que eliminó subsidios; después, reprocha la falta de intervención del Municipio en hacer cumplir el contrato de concesión; y al final también reclama que las empresas han esperado hasta lo último para decir que la ecuación económica del servicio no les cierra y que Paraná “no es rentable”.

En ese marco, observa con preocupación en lo que puede derivar el proceso preventivo de crisis que se abrió en la Secretaría de Trabajo.  El secretario de Trabajo, Fernando Quinodoz, “dijo que no hay que exagerar, porque el despido (de choferes) es una medida de última instancia. Lo cierto es que cuando hay un proceso preventivo de crisis es porque se quiere despedir”.

Al respecto, sostuvo que “si con este proceso preventivo de crisis se llegara a un acuerdo, para continuar con la explotación, va a significar como mínimo afectación del salario, suspensión y eventualmente despidos”.

El riesgo mayor que encuentra Pannoni para la continuidad de Buses Paraná a cargo de la prestación del servicio de colectivos en la ciudad lo encuentra en el hecho de que una de las patas de esa agrupación, Ersa Urbano, es una firma en concurso preventivo, una herramienta por la cual quiere evitar la quiebra. “Hoy nos encontramos que la empresa financieramente está complicada, y no puede seguir el servicio”, analiza.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.