Desde hace dos meses, el pediatra Marcelo Itharte está al frente del Hospital Materno Infantil San Roque –casi 1.500 empleados, 170 camas, unas 500 personas que se atienden cada día- con un objetivo: poner a andar un modelo de gestión diferente que no desatienda el principal objetivo, la atención del paciente.

El Hospital San Roque  tiene una conducción colegiada: a Itharte lo acompañan cuatro directores asociados. Fabián Cortopassi en pediatría; Alejandro Gelmi en obstetricia; y el psicolólogo Emanuel Nesa y el bioquímico Víctor Brondi en gestión y modernización.

Nesa, que es jefe del servicio de Salud Mental está además a cargo de una oficina de mediación que se creó y que busca establecer mecanismos de superación de los conflictos que se crean por roces hacia el interior del hospital.

Itharte, que asumió en noviembre último, llegó para reemplazar a Walter Luchetti, se propone profesionalizar la atención, incorporar tecnología –hay áreas que están en el siglo XXI, pero otras en el siglo XX, y algunas, en el siglo XIX, dice- y atender a la promoción del recurso humano. Empezó siendo médico residente, y conoce al dedillo lo que ocurre en el Hospital San Roque. Aunque a veces, explica, quisiera estar al corriente de los números, las estadísticas, lo que sale, lo que ingresa, pero de momento no se puede: las comunicaciones internas son una materia pendiente, y también el uso de los datos y la estadística.

“Todavía nos manejamos con el cuaderno y la lapicera”, dice.

“Los dos grandes lineamientos que tenemos son: recurso humano y modernización de la gestión”, cuenta Itharte. “La formación del recurso humano es importante, la capacitación continua. Eso estamos desarrollando en enfermería; hay que mejorar en la capacitación de la parte médica. Todo esto tiene que ver con la misión nuestra, que es la promoción de la salud, prevención de la enfermedad diagnostico, tratamiento y recuperación, y a veces acompañamiento”, dice.

Y cuando habla de modernizar la gestión señala un dato anecdótico: “por usos y costumbres” se pide al Servicio Social del Hospital que realice una ficha social de cada paciente.  ¿Para qué? Y porque alguien alguna vez dijo que había que hacerlo. “Ahora, eso se sacó lo de la ficha social –resume, y apunta otro aspecto que le preocupa: la modernización de la gestión. Lamentablemente, estamos muy atrasados  en lo que tiene que ver con comunicación e informatización de los servicios. Todavía, muchas cosas se manejan con papel.  En eso, en la informatización ya estamos trabajando, y hemos pedido asesoramiento al Hospital Garrahan”, cuenta.

“Queremos que la informacio´n que maneja cada servicio no esté en compartimientos estancos, sino que esté internconectada”, aclara. “Y para eso, necesitamos equipos nuevos, cableado que soporte la información, buena señal de internet., con buena velocidad.  Y eso, debe estar aplicado a la gestión: yo debería saber cuál es el balance diario, qué entra y qué sale, eso en recursos; también en personal, licencias. En un hospital, todos no podemos salir de vacaciones al mismo tiempo. Los servicios no pueden quedar vacíos porque el hospital tiene que seguir funcionando”, apunta.

“El hospital es para todos –apunta Itharte-. Esto lo quiero remarcar: atendemos a quien tiene y a quien no tiene obra social. Quiero generar confianza en la gente. Que la gente diga: ´Vamos al hospital, porque ahí se atiende bien´. No importa si tiene obra social o si no tiene. Que vengan todos y los vamos a atender bien. Problemas siempre van a haber, eso no lo podemos negar. Hay una sensibilidad especial en el trabajador del San Roque, y se atiende bien”.

-¿Los médicos están bien pagos?

-Si te vas a lo que es promedio nacional, encontras provincias que están pagando mejor. Es c ierto. Hay provincias que pagan mejor. Pero también hay provincias como Corrientes, Misiones o Formosa que pagan menos que Entre Ríos. Claro que me gustaría que los trabajadores de la salud de la provincia ganen mejor.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.