En los Tribunales de Gualeguay se decidirá a primera hora de este viernes la suerte del cura Juan Diego Escobar Gaviria: si sigue tras las rejas en la Unidad Penal de Victoria, a donde fue a parar el 21 de abril último, o recupera la libertad.

Escobar Gaviria tiene cuatro denuncias por abuso –tres casos de corrupción agravada, uno de abuso sexual agravados todos por la condición del abusador, sacerdote– y en la segunda mitad de agosto será llevado a juicio ante el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay. Ese tribunal está compuesto por María Angélica Pivas, Darío Crespo y Javier Cadenas.

El 9 de mayo, el juez de Garantías de Nogoyá, Gustavo Acosta, elevó la causa a juicio oral, luego de que los fiscales Federico Uriburu y Rodrigo Molina dieran por concluida la investigación penal preparatoria, iniciada a finales de octubre de 2016, tras una primera denuncia formulada por las monjas que dirigen el Colegio Castro Barros San José, de Lucas González.

Escobar Gaviria fue párroco de San Lucas Evangelista, de Lucas González, entre 2005 y finales de octubre de 2016 cuando suspendido por la Iglesia tras el inicio de la investigación judicial. Desde entonces, está alejado de la vida pública eclesiástica y tiene prohibido oficiar misas. La decisión, adoptada por el arzobispo Juan Alberto Puiggari, supuso un duro golpe para el sacerdote, hasta entonces una estrella en ascenso en el mundo de los curas sanadores.

La ventilación de los graves hechos de abusos sobre menores, que cumplían funciones de monaguillos en Lucas González derivó en la apertura de una causa penal en su contra. Se trata del tercer sacerdote de la Iglesia Católica de Paraná con denuncia por abusos: los otros son Justo José Ilarraz y Marcelino Ricardo Moya. La investigación sobre Escobar Gaviria, igual que con Ilarraz  y Moya se llevó adelante con el investigado en libertad. Pero esa situación varió el 21 de abril: ese día el sacerdote fue enviado a prisión para no entorpecer la investigación judicial.

Primero fueron 20 días. Pero el 9 de mayo último el juez Acosta dispuso extender su encarcelamiento hasta la finalización del juicio oral. Pero el camarista Arturo Exequiel Dumón, del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguaychù, revocó parcialmente la medida y sólo le impuso 20 días más de prisión preventiva. Ahora, ante el vencimiento de ese plazo, se hará una nueva audiencia, ahora en los Tribunales de Gualeguay, a donde fue remitida la causa desde Nogoyá.

La audiencia será a las 8,30 ante el titular del Juzgado de Garantías de Gualeguay, Esteban Santiago Elal, y estarán presentes el fiscal Federico Uriburu, que va a pedir el mantenimiento de la prisión preventiva hasta después e que el tribunal dicte sentencia, tras el juicio oral en agosto.

En tanto, por la defensa asistirán Milton Ramón Urrutia y María Alejandra Pérez (el otro defensor, Juan Pablo Temón, tiene otros compromisos laborales, se aseguró), quienes irán por la libertad del sacerdote. “Vamos a pedir su libertad.  Ya purgó 40 días y el juicio se hará a fines de agosto. Además, no hay riesgos procesales. Nunca los hubo”, dice Urrutia.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.