Primero fue esa alegría guionada, una sorpresa como esas sorpresas que sólo ocurren en la tele: Ileana Calabró, esa chica inclasificable que sobrevive en el medio televisivo sólo por insistencia y poquísimo talento, estaba en 2009 como una de las estrellas de ShowMatch y en la producción de ShowMatch habían recibido un guiño como para montar una escena de lo más sensiblera.

El entonces jefe de la Pollicía de Villaguay, Sergio Schneider, envió un correo electrónico a la productora Ideas del Sur y contó de las carencias de la Escuela N° 85 Francisco Ramírez, ubicada en el ejido sudoeste de la ciudad. Y desde ShowMatch desembarcaron en Villaguay con un camión cargado con una decena de colchones, una heladera, una cocina y varios inodoros.

Todo eso vino con cámaras, técnicos, productores e Ileana Calabró, que se disfrazó de apicultora, pero que después desmontó todo lo que había montado y mostró quién era: grande alegría y mucha emoción para transmitirse en el prime time.

Desde la escuela aprovecharon la ocasión y mostraron por tele la precariedad en la que enseñan, en la que viven los alumnos que se alojan en el albergue escolar. El principal inconveniente, entonces, año 2009, eran los baños. Hoy, en 2017, lo siguen siendo.  El otro problema que mostraron a Ileana Calabró y las cámaras de ShowMatch eran las instalaciones del albergue, humedad, filtraciones, deterior. Todo, claro, sigue igual.

Llegó el día en el que las autoridades provinciales anunciaron que todo eso tendría solución. Fue durante la administración del exgobernador Sergio Urribarri. Pusieron cartel, “Todos los días una obra más”, trajeron a una empresa para que realizara los trabajos, hicieron el anuncio, pero después nada.

La obra se licitó en 2011. El nuevo edificio para el albergue proyectado incluye dos alas de dormitorios, con su correspondiente grupo sanitario para alumnos de ambos sexos, para personal y para personas con capacidades diferentes, sala de estar, galería y otra semicubierta que sirve como conexión entre ambos edificios, separando la zona de dormitorios de la de las aulas. Además, se reparará y refaccionarán los sanitarios, la cocina, ubicados en el edificio existente.

Pero la obra nunca arrancó. Sólo se plantó el hormigón de base.

Desde el mes de diciembre de 2016 se encuentra suspendida la obra del albergue de la Escuela N° 85 Francisco Ramírez de jornada completa con anexo albergue, recuerda Martín Larrosa Rousset, delegado de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) en Villaguay.

“La precariedad de los sanitarios, transformados también en duchas, es una realidad de lo que es la inversión en la educación entrerriana. Aquí no aparece ni el Ministerio Pupilar que se debería preocupar por las condiciones del tiempo hogar, tampoco los funcionarios políticos en educación. Aquí los niños permanecen toda la semana. Son en total 40 pequeños a los que debemos ofrecerles nuestro cuidado y protección”, dice.

Ya no hay obreros, sólo queda el cartel de “Todos los días una obra más”. Pero no hay obras. Sólo vacas que pastan en el patio donde la obra ha quedado abandonada.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora