La Iglesia de Paraná aceptaría pagar la millonaria indemnización que reclaman las víctimas de los abusos del cura Juan Diego Escobar Gaviria, condenado en septiembre último a 25 años de prisión, pero quiere compartir los gastos: pidió que también en la demanda se incluya a la Asociación Clerical Cruzada del Espíruto Santo, la orden religiosa a la que pertenece el sacerdote, que hoy dirige el colombiano Henry Wilson Rodríguez Echavaría, ahora residente en la iglesia jesuítica San José, en la diócesis de Amarillo, en el estado de Texas, Estados Unidos.

La Cruzada llegó a Entre Ríos en 2006, cuando el entonces arzobispo Mario Maulión se convirtió en “obispo benévolo” de la congregación, y llegó aquí una oleada de sacerdote que entonces dependían del superior de la orden, Ignacio Peries. Pero el padre Ignacio, famoso cura sanador residente en Rosario, dio un paso al costado y desde septiembre de 2016  la congregación,  fundada en 1966 en Salamanca, España, por el sacerdote irlandés Thomas Walsh, es conducida por Wilson Echavarría.

Abogado Mariano Navarro.

 

El pedido de implicación de la Cruzada en la demanda civil que entablaron víctimas de los abusos de Escobar Gaviria fue hecho durante las audiencias de mediación que tuvieron lugar este viernes en Nogoyá. La demanda la entabló el abogado Mariano Navarro, quien hoy se encontró, frente a los mediadores, con los representantes que envió el arzobispo Juan Alberto Puiggari: el abogado de la curia, Mario Martínez, y el económico del arzobispado, el contador José María Ríos.

La demanda es varias veces millonaria –el abogado Navarro prefiere guardar el dato del monto exacto, aunque se lo transmitió a los representantes– pero de momento no se ha definido nada. No sólo apunta a la curia, sino al propio Escobar Gaviria, y por eso en la audiencia de mediación de este viernes estuvieron sus abogados, Milton Ramón Urrutia, Juan Pablo Temón y María Alejandra Pérez.

“La gente del arzobispado vino con muy buena predisposición, pero nos pidieron que citemos para la próxima audiencia, que será el 15 de diciembre, a la Cruzada del Espíritu Santo. Ellos pidieron que estén para que, en el caso de alcanzar un acuerdo respecto de los montos indemnizatorios, también participe la Cruzada con el porcentaje que le corresponde”, contó el abogado Navarro.

La demanda civil fue presentada ante el Juzgado Civil y Comercial Nº 1 de Nogoyá, a cargo de Américo Daniel Luna. Pero el paso previo fue la mediación. La primera audiencia de mediación con los dos primeros casos se hizo este viernes, con los mediadores Andrés Martín Galizzi y Daniel Alejandro Galizzi, y por dos víctimas; en tanto, que el 20 de noviembre será la mediación para el tercer caso, que ya tiene designada mediadora: será Patricia Urigh.

Escobar Gaviria fue párroco de San Lucas Evangelista, de Lucas González, entre 2005 y 2016, y ejerciendo ese rol cometió abusos y corrupción de menores, según probó el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay, que lo juzgó entre el 22 y el 28 de agosto últimos. Concluidos los debates, el tribunal encontró al sacerdote culpable y le aplicó una dura condena, 25 años de prisión de cumplimiento efectivo.

Además, los jueces María Angélica Pivas (presidente), Roberto Javier Cadenas y Darío Ernesto Crespo, resolvieron mantenerlo en prisión preventiva hasta que la sentencia dictada en septiembre pasado quede firme. Escobar Gaviria está alojado en la Unidad Penal de Victoria desde el 21 de abril.

Sus defensores, Milton Ramón Urrutia y Juan Pablo Temón, recurrieron ese fallo y fueron a la Cámara de Casación Penal, pero antes de que se celebrara la audiencia de casación, los letrados recusaron a todo el tribunal. De modo que un eventual análisis de la situación procesal del sacerdote deberá aguardar ahora a que se defina la recusación, para recién después ir al fondo del planteo de los defensores.

 

 

 

 

De la  Redacción de Entre Ríos Ahora.