La empresa FlechaBus, y sus firmas satélites, han despedido aproximadamente a 40 trabajadores sólo en Paraná.

Las desvinculaciones, que abarca a Zenit, San José y FlechaBus, se producen semana a semana. Y el ajuste por goteo es, dicen los trabajadores, porque se les “inventan” causales de despido. “A ninguno les dicen que es por reducción de personal”, según explicó a Entre Ríos Ahora Lucas Milocco, uno de los despedidos.

“La situación es grave, porque son despidos compulsivos”, agrega.

Los despedidos se concentrarán este martes en las puertas de los galpones que tiene FlechaBus en el predio del exTiro Federal, desde las 10.

“En estos últimos meses el Grupo FlechaBus ha venido realizando despidos compulsivos de trabajadores, inventándoles causas para empujar a la renuncia o evitar asumir su responsabilidad y la indemnización correspondiente por despidos sin cauda. En muchos casos, ha despojado a familias de la única fuente de ingreso e intentó chantajear a trabajadores con muchos años de labor con amenazas y con sanciones a familiares que siguen dentro de la empresa”, dicen los desvinculados.

Y agregan: “Frente a este atropello, ni el Ministerio de Trabajo ni el sindicato -la Unión Transviarios Automotor(UTA)- han tomado medidas para defendernos. Y todo esto sucede mientras las políticas económicas del Gobierno encarecen día a días la subsistencia de todos, cuando casi semanalmente suben el precio del pan, del combustible, de la luz, del gas, de los alimentos, etc”,

 

Convocatoria


La empresa FlechaBus pidió el concurso preventivo de acreedores, afectada por la caída de ventas y la competencia que supuso para el sector la irrupción de las aerolíneas low cost.

 

La compañía sostuvo en un comunicado que la medida no afecta la prestación de los servicios, que se seguirán ofreciendo con normalidad.

 

 

“La apertura del concurso preventivo busca, entre otras medidas, reencauzar el camino sustentable de la organización”, expresó la empresa.

 

El pedido, agrega la compañía, se ajusta a las actuales circunstancias económicas, entre las que se encuentran el aumento en el precio de combustibles, vehículos y peajes. Asimismo, destaca que la actividad se vio afectada por “la llegada de opciones de transportes con alta competencia y bajos precios”.

 

La compañía tiene una importante deuda impositiva, que podrá refinanciar con esta medida.

 

La convocatoria solamente está pedida para el transporte de pasajeros y no afecta a la empresa de turismo estudiantil, ni a los hoteles que posee la empresa en Bariloche, Colón y Camboriú.

 

Desde que se anunció la llegada de las aerolíneas de bajo costo que en el sector vienen reclamándole al Gobierno que modifique el marco regulatorio de la actividad, de manera de poder hacer frente a los nuevos competidores. En concreto lo que solicitan es que haya reformas que les permitan bajar costos para ganar competitividad y, así, ofrecer menores precios al público.

 

“Se puede creer que es un problema de administración. Pero lo que se describe es una situación que afecta a todo el sector. Somos un servicio público: el Estado determina las rutas que debemos hacer, la frecuencia y la tarifa”, señalaron desde la Cámara Empresaria de Larga Distancia (Celadi), al tiempo que agregaron que, hoy, por cada ruta rentable que hace una empresa, tal vez tenga que prestar otras 10 que no lo son.

 

El vocero de la cámara destacó que el pedido que le hacen al Estado no es la restitución de los subsidios, que el sector perdió en 2016, sino que se modernicen las normas que regulan la actividad. Por caso, recordó que, hace unos 30 días, se modificó un reglamento que estaba vigente desde 1952.

 

“Ese es solo un ejemplo. Tenemos normas que hacen que el sistema sea ineficiente. Distinto es el caso de las aerolíneas, que tienen una legislación muy moderna que permite que hoy se vea esta revolución del mercado aerocomercial”, agregaron los voceros.

 

En promedio, destacan en el sector, los servicios de pasajeros de larga distancia están operando con un 47% de ocupación, frente al casi 80% de las aerolíneas. Según indican, en algunos casos están obligados a hacer viajes que se hacen sin pasajeros a bordo.

 

A esto se le debe sumar la obligación de entregar pasajes gratuitos para discapacitados. En total se dan 2 millones al año, que equivalen a cerca de $ 1200 millones. El Estado, aseguran, solo reembolsa el 35% de esa suma. “Las líneas aéreas entregan cero pasajes al año. Incluso, Aerolíneas Argentinas, que recibe subsidios millonarios del Estado”, se quejan.

 

En total hay más de 100 compañías de ómnibus de larga distancia y en su mayoría son empresas familiares. El sector transporta cerca de 37 millones de pasajeros al año y da empleo directo a más de 17.000 personas.

 

En el sector destacan que los ómnibus de larga distancia conectan más de 1600 destinos a nivel nacional, frente a los 40 de las líneas aéreas. “No es que nos oponemos al desarrollo del mercado aerocomercial. Estamos de acuerdo y apoyamos la multimodalidad del transporte, pero necesitamos reglas modernas que nos permitan competir”, concluyeron.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.