Dos de los principales sindicatos del Estado de la provincia, la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) pidieron la pronta aparición del joven Santiago Maldonado.

El consejo directivo provincial de ATE junto a la  Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma – CTAA – de Entre Ríos, “exigimos que se activen todos los mecanismos del Estado para su búsqueda y aparición con vida ya y repudiamos enérgicamente el silencio oficial que no hace más que recordarnos a los años más oscuros de nuestra historia”.

En igual sentido se pronunció Agmer. “Más allá de que el Gobierno nacional intente deslindar responsabilidades sobre la actuación de Gendarmería en la desaparición de nuestro compañero, es de absoluta e indelegable responsabilidad del Estado Nacional garantizar su búsqueda y aparición con vida”, dijo el sindicato.

 

“Lo sucedido es de extrema gravedad y preocupa a todos quienes defendemos la plena vigencia de los derechos humanos. Sumamos nuestra voz y solidaridad a la de su familia, compañeros de militancia y organizaciones sociales y sindicales que en todo el país exigen saber dónde está Santiago”, agregó Agmer.

A Santiago Maldonado lo buscan desde organismos de derechos humanos hasta la Organización de Naciones Unidas (ONU). Y desde la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner -ahora líder de la oposición- hasta el propio gobierno, que ofreció una recompensa de cerca de US$28.000 para hallarlo.

Se trata de un artesano de 28 años oriundo de la provincia de Buenos Aires que se mudó hace unos meses a la patagónica ciudad de El Bolsón, cerca de Bariloche, en la provincia de Río Negro.

Según sus conocidos, Santiago es amante de la naturaleza y se dedicaba a realizar tatuajes en una feria artesanal.

También se sabe que apoya el reclamo de los pueblos originarios por sus tierras ancestrales.

Por ello había viajado hasta la cercana localidad de Cushamen, en la vecina provincia de Chubut, donde desde 2015 la comunidad mapuche ocupa terrenos que están en manos del empresario italiano Luciano Benetton, pero que reclama como propios.

Sergio, hermano de Santiago, aseguró que “no es militante ni activista” sino que simplemente quiso solidarizarse con una protesta de la agrupación Resistencia Ancestral Mapuche que venía cortando intermitentemente la ruta que conecta a la provincia con Chile.

La acción se realizaba para exigir la liberación del líder de la agrupación, Facundo Jonas Huala, quien fue detenido en junio pasado y cuya extradición es reclamada por la justicia chilena.

Pero el 1 de agosto, un día después de la llegada de Santiago, la Gendarmería Nacional desalojó la protestpor orden del juez federal Guido Otranto.

Fue la última vez que se vio a Santiago.