Santino Guglieri es un chico de 12 años que va a la secundaria del Colegio Domingo Faustino Sarmiento de Paraná. Tiene autismo, aunque ello no le impide destacarse como noble escritor, que incluye ha sido premiado en un concurso por la Biblioteca Popular de Paraná.
Santino es hijo de madre judía, y por eso mismo en su escuela ha procurado concientizar cuando observó la pintada de cruces esvásticas, símbolo del nazismo. Eso ha hecho durante todo el año, y según su papá, Germán Gugleri, esa tarea le deparó una desagradable sorpresa: que en su teléfono celular le llegara un mensaje de whatsapp con una esvástica.
El hecho fue denunciado el sábado en la Justicia, y este lunes hubo una primera reacción, positiva. El autor del mensaje pidió perdón, y también su mamá.
Enterado de la situación, Germán Gulieri escribió el texto que sigue:
“Hace un rato recibimos el llamado del chico que le envío la esvástica a Santi.
Tanto él como su mamá hablaron conmigo disculpándose entre llantos. La Señora estaba muy angustiada.
El chico además habló con Santi y también le pidió disculpas. Santi le dijo que  se sentía realmente bien al escuchar su arrepentimiento.
Al decir de la madre, el chico no sabe lo que hizo. Por eso tenemos que seguir con la idea de los talleres para que los chicos aprendan y sepan de qué se tratan ciertos hechos oscuros de la historia que marcaron a fuego a la humanidad .
Por último quiero destacar algo para mi muy importante. A poco de hablar con esta mujer me di cuenta que hablaba con alguien humilde pero de mucha grandeza, la misma que les faltó a todos los padres  y autoridades del  colegio Michelángelo, gente toda “muy bien”, que después de haberle hecho tanto daño tanto a Santi como a Emmita, jamás pero jamás tuvieron un gesto de humanidad como este que tuvo esta mujer.
A todos de nuevo gracias por acompañarnos.”