La Justicia Federal dispuso hoy la detención del concejal Pablo Hernández (Cambiemos) en el marco de una causa por narcotráfico que tramita el juez federal de Paraná, Leandro Ríos.

Fue después de la declaración indagatoria que brindó este lunes por la mañana en los tribunales federales. También fue la subsecretaria de Seguridad del Municipio, Griselda Bordeira, quien además es funcionaria de la Policía de Entre Ríos.

Griselda Bordeira.

 

También el intendente Sergio Varisco prestó declaración indagatoria en la causa que investiga una red de narcotráfico en la ciudad, que lidera, desde la cárcel, Daniel “Tavi” Celis.

Varisco, el concejal Hernández y la subsecretaria de Seguridad, Griselda Bordeira, están imputados en el marco del expediente que investiga los vínculos con Daniel “Tavi” Celis, presunto jefe de una banda que traficaba entre 10 y 12 kilos de droga a la semana desde Buenos Aires a Paraná.

Varisco quedó imputado como “financiador del transporte y comercialización de estupefacientes”, según aclaró el abogado del intendente de Paraná, Rubén Pagliotto. Tras la indagatoria que duró unas tres horas, el juez federal Leonardo Ríos dispuso que Varisco debe firmar todos los viernes en libro de la Justicia Federal y que no puede salir de la provincia sin avisar a la Justicia.

Distinta suerte corrió el concejal Hernández, quien quedó detenido. Y lo mismo sucedió con la subsecretaria Bordeira.

Tras la indagatoria que duró unas tres horas, el juez federal Leonardo Ríos dispuso que Varisco debe firmar todos los viernes en libro de la Justicia Federal y que no puede salir de la provincia sin avisar a la Justicia.
Hernánez fue derivado a la Unidad Penal N° 1, y Bordeira a la Unidad Penal N° 6, de Paraná.
También qudó detenido Alan Nicolás Viola, un inspector de Tránsito.

 

Según informó Análisis Digital, poco antes del mediodía, el intendente Sergio Varisco bajó las escalinatas del Juzgado Federal de Primera Instancia de Paraná. Por un lapso considerable de tiempo, durante la mañana de este lunes, estuvo prestando declaración indagatoria en el marco de la causa que investiga el financiamiento de la política con actividades del narcotráfico, en la cual además del jefe comunal están imputados el concejal Pablo Hernández (Cambiemos) y la secretaria de Seguridad, Griselda Bordeira, entre otras personas que integrarían la banda que comanda Daniel Tavi Celis.

Al término de esta instancia, los defensores Miguel Cullen y Rubén Pagliotto informaron que Varisco respondió todas las preguntas. Asimismo, deslizaron que determinada prueba obrante en el expediente -en referencia al mentado cuaderno con anotaciones que se le secuestró a Luciana Lemos, pareja de Celis- es “absolutamente falsa”. Aseguran en ese sentido que, los escritos de esa libreta fueron agregados con la intención de perjudicar a Varisco. Tras las indagatorias, el juez Leandro Ríos deberá decidir si procesa al intendente, lo sobresee o dicta la falta de mérito.

Mientras se desarrollaban las indagatorias, efectivos de la Policía Federal allanaron el edificio de la Municipalidad de Paraná, en Corrientes y Urquiza, y el de la Tesorería, en Salta y Andrés Pazos, en busca de documentación.

Según trascendió en la sede de la comuna el personal de la División de Lavado de Activos de Policía Federal allanó cuatro oficinas, entre ellas la de Presidencia, Contaduría y el sector de Cómputos, así como también el despacho del concejal Pablo Hernández.

Los operativos fueron ordenados por el juez Federal, Leandro Ríos, en el marco de la causa en la que se investigan vínculos con la banda narco liderada por Daniel “Tavi” Celis, y se llevaron adelante mientras el intendente, Sergio Varisco, prestaba declaración indagatoria por esta causa. Se estarían buscando nuevos elementos que permitan avanzar en la investigación, como constancias de empleados que el intendente de Paraná habría hecho ingresar como trabajadores municipales y que serían allegados a “Tavi” Celis, el jefe narco líder de la banda que desató la investigación.

elis había sido detenido en mayo de 2017, luego de varios meses de investigación, en el momento en que varias personas descargaban un cargamento de más de trescientos kilos de droga en un campo de Colonia Avellaneda. Entonces fue acusado de organizar y financiar una estructura dedicada al comercio de estupefacientes que operaba en distintos barrios de Paraná. En aquella causa habían surgido indicios sobre un acuerdo político y un vínculo entre Celis y el concejal Hernández.

 

 

Hace algunas semanas, efectivos de la Policía Federal realizaron distintos allanamientos en los barrios Balbi, Antártida Argentina y La Floresta de Paraná en los que incautaron tres kilos de cocaína y anotaciones que revelaban cómo era el funcionamiento de la organización. De ese modo, desarticularon los domicilios señalados como lugares de almacenamiento y venta de drogas que regenteaba Lemos, aunque bajo el control y coordinación del propio Celis, vía teléfono celular, desde la unidad penal.

En ese marco, el juez también citó a declarar a Daniel Celis, su pareja Luciana Lemos; Eduardo Humberto Celis, alias Cholo, que es hermano del líder; Nahuel Jonatan Eduardo Celis, sobrino de Tavi; Wilber Figueroa Lagos, un ciudadano de nacionalidad peruana que sería el nexo con el proveedor de la cocaína que vendía la organización; Juan Manuel Gómez; Jonathan Jesús Heintz; Ernesto Ramón González, alias Gonza; y Alan Nicolás Viola.

El 2 de junio de 2016, la Revista Análisis publicó un detallado informe donde revelaba cómo Gustavo Barrientos –desde una celda– y Daniel Celis, considerados jefes del narcotráfico, hacían negocios desde estructuras estatales. El periodista Daniel Enz, autor de la nota, expuso un acuerdo político entre Celis y el intendente Varisco, hablaba de un esquema de negocios, las designaciones de personas allegadas al jefe narco en una unidad municipal y exponía al concejal Hernández como articulador de esa relación.

Esa publicación motivó el llamado de un temeroso Hernández para advertirle a Celis que le habían “pegado un garrotazo” y recomendarle que “lo importante es guardarse y no contestarle nada”, según publicó el sitio Página Judicial.

Pero Celis reaccionó irritado por las supuestas promesas incumplidas:
–Yo estoy re caliente, boludo, estoy re caliente porque con Varisco hicimos un acuerdo; yo no trabajé para él, fue un acuerdo lo que hicimos; porque vos me lo trajiste a mi casa, vos me lo trajiste y el loco no me está cumpliendo con nada, tengo 25 vagos todavía… acordamos por 40 y tengo 25 vagos todavía esperando, boludo…
–Pero los va a ir metiendo, Daniel… –trata de calmarlo Hernández.
–Vos te pensás que le voy a seguir haciendo el aguante, que me deje de joder. Si yo tengo plata para bancar a los vagos, los banco yo de última, no hay problema.
–Yo lo que te estoy diciendo, Daniel, es que el tipo te ensucia, nada más… –insiste el concejal, en referencia a la publicación periodística.
–Pero qué me va a ensuciar, boludo. ¿A mí me va a ensuciar? A mí, no. Vos te estás cuidando vos y lo estás cuidando a Varisco, no me estás cuidando a mí.

La conversación expone la temeridad de Hernández y revela la capacidad de análisis de Celis sobre el impacto que genera la publicación:
–A ver, Daniel, vos sos mi amigo, no me digas eso… te estoy llamando para que no te calentés y te enojás conmigo –intenta calmarlo el concejal.
–Está todo bien, Pablo, pero ya estoy cansado de jugar a las escondidas, todo el mundo sabe quién soy, todo el mundo sabe que colaboré con la campaña de Varisco, todo el mundo sabe que estoy manejando la (unidad municipal) 2, dejame de joder, no me vengas con pelotudeces, boludo…

Entonces sobreviene la amenaza de Celis:
–Ya está, si ellos vinieron a mi casa a buscarme, ya está, ustedes vinieron a buscarme. Yo te dije diez mil veces a vos: no voy a trabajar con Varisco porque me va a cagar, y vos qué me dijiste, qué me dijiste, decimelo en la cara… vos me dijiste: no, no te va a cagar, no te va a cagar. Y me está cagando; él mismo me manda a pegar. ¿Te pensás que soy estúpido? No soy estúpido, hermano, no nací ayer, no tengo lo que tengo por tonto, tengo lo que tengo por vivo, no por tonto. Pero todo bien, viejo, no hay problema, a partir de ahora yo camino solo, hagan lo que quieran…
–Pero no, Daniel –lo interrumpe Hernández.
–Yo tengo herramientas para defenderme… –continúa Celis.
–Daniel, Daniel… –intenta disuadirlo el concejal.
–Herramientas para defenderme, Pablo, de acá a la China, tengo grabaciones, tengo filmaciones, sabés la cantidad de material… así que si lo quiero hacer cagar, de todos lados lo hago cagar, tengo todo en mi mano, así que no me importa lo que hablen, si ustedes están más sucios que yo, ustedes cagan a la gente, yo no, boludo.
–Pero no te enojés conmigo… –insiste el concejal.
–Pero, qué no me voy a enojar, boludo, si me venís con pelotudeces. Ustedes cagan a la gente, yo no; ustedes usan a la gente, yo no… Parece que el poder es lo único que les interesa; a mí no me interesa el poder, yo hago política por otra cosa, no por poder. Si yo quiero poder, lo tengo, lo consigo a mi manera.