El desmoronamiento de las barrancas en Diamante, en la zona del Cristo Pescador, puso en estado de emergencia a la ciudad, y se convirtió con el correr de las horas en una noticia de alcance nacional.  Algunos medios, en tono alarmista, titularon que la grieta que se abrió camino en un sector que balconea al río Paraná pone en riesgo la existencia de la localidad.

Los geólogos Ernesto Brunetto y Javier Soffiantini, investigadores del Centro de Investigaciones Científicas y Transferencia de Tecnología a la Producción (Cicyttp) Diamante, realizaron un informe geológico de la situación actual del desprendimiento de barrancas, el manuscrito fue puesto a disposición de defensa civil, donde se explica técnicamente y con rigor científico lo que está pasando en el lugar y las precauciones a tener en cuenta.

El informe parte de un “análisis de campo para evaluar la amenaza de desprendimientos de bloques” en la barranca. “La profundidad de las fracturas principales alcanza los 9-10 metros, comprobable en la base de la barranca -dice el informe-. Dichas fracturas alcanzan el nivel de arcillas inferior. La longitud horizontal del terreno fracturado y fallado comprobada es del orden de los 130 -150 metros, a lo largo de la barranca y la falla principal. El ancho de separación de las factura es del orden de 0,10 metros en la base de la barranca hasta 0,40 metros en la superficie superior del terreno. Por lo tanto, el volumen de bloques con nivel de amenaza de desplomes ocupa una franja de aproximadamente 130 metros de largo, 12 metros de ancho y 10 metros de profundidad”.

El intendente Lénico Aranda (Cambiemos) habló de la situación que se vive con el deslizamiento de tierra que afecta a la zona y le quitó dramatismo a la descripción que algunos medios realizaron.

“La situación es grave en el lugar donde está la separación de tierra que comprende 130 metros de largo por una ancho de más de 20 metros, y una profundidad en algunos lugares de 30 o 40 metros. La realidad es que no sabemos hasta dónde puede llegar”, señaló el jefe comunal, quien, a su vez, le restó dramatismo a la situación tal como la plantean los medios nacionales. “Que comprenda –la grieta- toda la ciudad es una falacia”, dijo.

En ese sentido, comentó que hasta ahora hay 25 familias que se autoevacuaron, y que en el lugar afectado por la enorme grieta trabajan en conjunto el Gobierno municipal, provincial y nacional para  prevenir riesgo a la vida de los habitantes de la zona.

Consultado sobre si existe un estudio sobre el impacto de la erosión que produce el río en el suelo, Aranda indicó: “Lo que nosotros tenemos es lo que nos dicen los geólogos. Está el estudio de hace muchísimos años desde, que dice que desde La Paz, pasando por Hernandarias, Santa Elena, Paraná, Alvear, Valle María, Diamante, y Victoria, la formación sobre el río son las mismas. El río socava las barrancas, que es un suelo muy húmedo, de arcilla muy blanda, que hace que las barrancas se muevan, se desprendan o se deslicen”.

En esa dirección, recordó que en la década de los noventas, “se consiguieron créditos para la estabilización de la barrancas”, y que “se hizo una primera etapa y quedé en hacerse segunda y tercera”. “Pero la que se hizo ha quedado muy bien. Que comprende del puerto, en la zona del Cargill, hasta calle Sargento Cabral”, precisó el intendente.

Asimismo, destacó que en conjunto con la Provincia y Nación, siguen de cerca la situación, y que los trabajos que se llevan a cabo buscan prevenir riesgos de muerte por el desprendimiento de los grandes bloques de tierra.

“Estamos trabajando muy articuladamente, sobre todo Defensa Civil que funciona en Bomberos. El estado municipal, provincial y nacional estamos trabajando muy coordinadamente. El  señor gobernador ha mandado a sus ministros y funcionarios, que han llevado ayuda para la zona afectada. También ha mandado ingenieros para ver las salidas de cloacas que hay justo en el Cristo Pescador; y con el gobierno nacional también estamos solicitando la intervención sobre todo para asegurar que el riesgo de vida sea el menor posible”, puntualizó.

Por último, dijo que esperan que los desmoronamientos en la zona continúen, ya que es una situación natural imposible de evitar. “No hay que engañar a la gente, eso va a suceder –el desmoronamiento-, ahora: puede suceder ahora, esta noche, mañana o dentro de un mes”, dijo Aranda.

“Ahora estamos trabajando en prevenir el riesgo de vida y estamos haciendo los contactos para darle una solución a las personas que se quedaron sin hogar en la zona. Estamos haciendo todo lo humanamente necesario”, finalizó.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.