El Gobierno y los docentes atraviesan un momento de tensión luego del aplazamiento de la reunión para discutir salarios prevista para este martes. El ultimátum que votó el viernes en su congreso de Ibicuy la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) -si no había propuesta concreta este martes, iban a la huelga miércoles y jueves- fue rechazado por el Poder Ejecutivo bajo el argumento que no negociaría en un contexto de extorsión sindical.

Así, Agmer no sólo anunció que llevará a la práctica el paro de miércoles 10 y jueves 11, sino también otro de 24 horas par el jueves 18 de este mes. En ese escenario, el conflicto educativo se agudiza en la provincia en un punto: el desacuerdo salarial. En mayo último, la administración del gobernador Gustavo Bordet logró sellar un acuerdo con los maestros luego de una trabajosa negociación que empezó en Casa de Gobierno, siguió en la Secretaría de Trabajo y recién se pudo concluir bajo presión: un juez laboral, José Reviriego, dictó la conciliación obligatoria, y en ese marco se selló el armisticio: un 19% de aumento salarial, en tres tramos.

Pero la disparada de la inflación movió al Gobierno a aplicar la cláusula de revisión que había incluido en el acta acuerdo de mayo, y convocó a los gremios para anunciarles, el 10 de septiembre, que se agregaba un 3%, con lo cual la pauta anual llegó al 22%.

Pero un estudio de la seccional Uruguay de Agmer indica que a septiembre la inflación acumulada es del 33,2% que frente al 22% de recomposición salarial deja al ingreso docente 11 puntos abajo.

A eso se agrega la pérdida por los descuentos por días de paro. A comienzos de septiembre, los docentes fueron a la huelga los días 4 y 5, y ante esa situación, el Consejo General de Educación decidió aplicar los descuentos por días no trabajados, lo que supuso una pérdida del 8% del salario de bolsillo, según un cálculo del dirigente docente uruguayense Víctor Hutt.

“Por otro lado -observa Hutt-, en una economía dolarizada, no podemos dejar de observar que el salario docente testigo pasó de ser de 700 dólares a finales de 2015 a 350 dólares y bajando en la actualidad, con lo cual hemos perdido el 50 % del salario medido en dólares”.

En el acuerdo salarial de mayo, el sueldo inicial del cargo testigo, el maestro de grado sin antigüedad, quedó en $13.684, a lo que se agregó el 3% en septiembre, con lo cual el sueldo del cargo testigo subió a $14.174.

 

 

 

Foto: Lucha en la Calle

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.