Jorge Daneri

El Gobierno de Entre Ríos presentó en Marruecos, en el marco de la Conferencia sobre Cambio Climático (COP 22) durante el mes de diciembre pasado, un titulado “Programa Provincial sobre cambio climático”. Las noticias relatan también que lo que se habría presentado es una ” … estrategia de desarrollo bajo en carbono y resiliente al cambio climático”. (http://www.analisisdigital.com.ar/noticias.php?ed=1&di=0&no=244490 ).

Han pasado más de seis meses esperando conocer, acceder al programa referenciado, que demandó la participación del Gobernador Gustavo Bordet en tan relevante escenario.

Hemos intentado desde la Fundación M´Biguá, Ciudadanía y Justicia Ambiental, por todos los medios de la diplomacia social y el uso de las herramientas administrativas de acceso a la información pública en general, y pública ambiental en lo específico, acceder al Programa-Estrategias presentado en el ámbito internacional expuesto. El resultado fue un fracaso total. No tenemos respuesta.

No tenemos una sola explicación seria, consistente, razonable para saber las razones que fundamentan la negativa para brindar abierta y públicamente el Programa de gobierno sobre cambio climático.

Entonces nace la duda si el Programa presentado existe. Se desconoce en términos públicos y notorios de la existencia de un proceso de construcción social y académico, como inter-institucional destinado a desarrollarlo, debidamente facilitado. Estamos hablando de lo que quizás sería el Programa de mayor y más elevado impacto en las políticas públicas y el conjunto de la sociedad a mediano y largo plazo. La duda se profundiza.

¿Qué presentó el Gobernador en Marruecos? Es esa la gran pregunta.

Solicitud de acceso a la información, requerimiento de pronto despacho, uno y mil llamados telefónicos, solicitudes presenciales. Nada, simplemente un silencio asombroso.

Como son temas totalmente vinculados, vale añadir que lo mismo sucede con otra solicitud de acceso a la información pública ambiental del Proyecto financiado por el BID sobre una iniciativa oficial denominada “Delta Sustentable”, que demandó millones de pesos en consultoría externa.

Se repite la historia, meses sin respuestas, silencio total. Dicha consultoría debía preparar una o más iniciativas de proyectos de ley para el ordenamiento ambiental territorial del Delta en la provincia y determinación de un marco, en nuestras propias palabras, de transición hacia la sustentabilidad del gran humedal argentino.
No hemos podido acceder a sus resultados y propuestas.

Durante la semana pasada, se brinda media sanción en Diputados de la Provincia a una ley de supuesta protección del Delta, que ignora, no sabe, no conoce, menos fue informada en tiempo y forma sobre ésta consultoría. Así las cosas, se avanza con la media sanción de una norma que deja mucho que desear y que no se corresponde en casi nada con los proyectos originarios que habían sido presentados en los últimos años sobre tenencia de las tierras públicas en el delta y su mejor cuidado, incluso su declaración de emergencia ambiental.

Este proyecto de Ley no puede sancionarse en Senadores si no acceden los legisladores y la sociedad preocupada y ocupada de estos asuntos de interés general y público relevantes, a todos los textos finales de la Consultoría sobre Delta Sustentable y el expuesto, ni mas ni menos, denominado “Programa” sobre Cambio Climático.

Sería relevante que algún legislador Provincial ayudara a las organizaciones ecologistas y otras instituciones que destinan sus esfuerzos académicos y de investigación comprometidas con la preservación y sustentabilidad del Delta, para que se pueda acceder a toda esta relevante producción de conocimientos, ideas, planes, proyectos, etc, para lograr la mejor ley para el Delta y poder debatir abiertamente, tomando como base el Programa sobre una política de cambio climático en la Provincia, presentado en Marruecos.

Socializar urgentemente todo esto, ayudará a los entrerrianos que no se caigan puentes, prever las emergencias agrícolas, las inundaciones y sequías cada vez mas desoladoras, cuidar suelos y montes, re-diseñar nuestras ciudades, cambiar el modelo del transporte público-privado, iniciar reformas radicales en la educación en todos sus niveles y tantas otras que el Programa Constitucional enseña desde fines del 2008.

Deberían ser los centros de estudiantes, comisiones vecinales, ciudades en estado crítico, como la academia pública y los gremios docentes entre otros, los que se apropien de estos textos y lo que implican para esta bendita y necesitada provincia de políticas que miren mas allá, no solo para agigantar su deuda pública sino acortar urgentemente su deuda social y ecológica.