El Contrafestejo por el Día de Respeto a la Diversidad Cultural en Paraná se concretó este sábado en Paraná, como viene realizándose desde hace 15 años. El acto comenzó a las 16 en la Plaza Alvear y logró convocar a un número importante de personas.
En los alrededores, se podía apreciar cómo los diferentes participantes representaban a los antiguos pueblos de América, que son los dueños originarios de estas tierras, antes que los europeos la usurpen.
Justamente de esto se trata el Contrafestejo, de representar a las antiguas etnias americanas, y sus diferentes costumbres, sobre todo desde el lado artístico.
Las timbaletas y la murga fueron las atracciones principales. Los que tocaban y bailaban estaban pintados de blanco en sus rostros en representación de los aborígenes. También se podía apreciar a algunos personas con ropas negras cubiertas por manto celeste con sombreros de paja amarillos, representando a antiguos pueblos jamaiquinos.
En el medio de la la impresionante convocatoria que tuvo el Contrafestejo, se encontraba una fogata, que representa el espíritu de cada uno, y es lo que dirige las diferentes ceremonias, estos es lo que se sabe de los pueblos originarios, y lo que para ellos significaba el fuego.
Alrededor de las 17, los diferentes grupos comenzaron a marchar al ritmo de los tambores y las trompetas, bailaban y avanzan lentamente desde calle Buenos Aires ,cortando la calle y siguiendo en dirección este hacia calle Garay, para retomar luego por San Martín. Eran acompañados por las diferentes personas que vinieron al encuentro. A medida que avanzaban por las calles bailando y desfilando, se podía ver cómo algunos curiosos salían de sus casas para ver que estaba sucediendo al oír el ruido de los tambores.
Las diferentes agrupaciones de Candombe que concurrieron fueron las de La Yaguarona; Las Dragonas; Candombe Hormiga; Camba Nambi e Ibirapita.
Finalmente, el desfile callejero llegó nuevamente a la Plaza Alvear, donde continuaron bailando y sonando los tambores y las trompetas.
Además en la mencionada plaza había servicio de cantina, y una pequeña feria, donde se podía adquirir algunos libros y también saumerios y especias.
Una vez terminado el desfile, los acompañantes se comenzaban a sentar en la plaza a descansar y a disfrutar de la música, acompañada con comida y alguna bebida, para relajarse. Muchos de ellos asistieron con sus hijos, y se produjo un lindo clima familiar y placentero.
El Contrafestejo que ya tiene varios años de llevarse a cabo, busca recordar a los antiguos pueblos aborígenes de América, para que no sean olvidados, y tiene como objetivo además recordad el “genocidio” europeo sobre esta tierra.

Informe: José Armando.
Especial para Entre Ríos Ahora.