Leandro Bonnin es entrerriano –nació en 1º de Mayo, departamento Colón, pero está radicado ahora en Villa Berthet, Chaco-, es cura y es un activo en las redes sociales. Sus artículso y homilías abordan asuntos de estricta actualidad y en ocasiones consigue viralizar sus postulados.

Uno de los temas sobre los que ha centrado últimamente su prédica es la oposición de la Iglesia al aborto. “¿Sabés la cantidad de veces que, como sacerdotes, nos ha tocado escuchar el desgarrador relato de una mujer, que no logra vivir en paz por el recuerdo de aquel hijito que abortó?”, contó en un artículo que puso un título que consiguió el objetivo que buscaba: repercusión. “No somos ni basura ni dictadura”, en clara respuesta a uno de los cánticos escuchados en la marcha del Encuentro Nacional de Mujeres que desarrolló en Chaco en 2017.

“¿Entendés ahora un poco mejor por qué no podemos apoyar el aborto? No sólo por amor a los bebés – entre ellos, a las miles de mujercitas recién concebidas- sino también a las mujeres que ya los están gestando. Porque sé por experiencia que en cada aborto no muere solo un bebé, sino también una mamá”.

Esos posicionamientos, que los ha publicado en su muro de Facebook, ahora tomaron la forma de un libro, “La vida es siempre un bien: Reflexiones sobre el milagro de la vida”, que presenta este jueves 8 –cuándo si no – en la sede de la Acción Católica de Paraná (Buenos Aires 377), a las 20,30.

“El postulado principal es el expresado por su nombre: la vida es siempre un bien, siempre. La expresión es de Juan Pablo II en su carta Evangelium Vitae, la cual está muy presente en todo el texto”, indica Bonnin en entrevista concedida a ACI Prensa.

El libro titulado “La vida es siempre un bien: Reflexiones sobre el milagro de la vida” es una recopilación de textos basados en la ciencia, la razón y la doctrina católica sobre temas como la maternidad, gestación, el drama del aborto y sanación a las secuelas del aborto por medio de la misericordia de Dios en la Iglesia.

Bonnin sostiene que su intención al escribir este libro es “llegar al ciudadano común, a las personas que no tienen tiempo o posibilidad de acceder a textos más elaborados y complejos, pero que a la vez necesitan fundamentos y palabras para continuar manifestando su amor incondicional por la vida humana”.

“Va dirigido especialmente a miembros de la Iglesia Católica –hay referencias explícitas a documentos de la Iglesia y a la Sagrada Escritura– pero puede ser leído con provecho también por miembros de otras comunidades o incluso por personas ateas o agnósticas”, dijo, y se esperanzó de que cuando las personas concluyan el libro “se sientan aún más agradecidas y gozosas de vivir”.

“Sería feliz si alguna mamá o alguien que haya realizado un aborto encuentra en él la esperanza de ser perdonado y de poder iniciar un camino de sanación. Me sentiría satisfecho si para algunos fuera un camino para amar más a la Iglesia, servidora de la vida”, afirmó.

Bonnin manifestó que se vio impulsado a lanzar este libro ante el ingreso del proyecto para reformar el Código Penal y que podría liberalizar el aborto en Argentina. Y dijo que aunque “la cultura de la muerte parece avanzar sin ningún tipo de freno” y quienes defienden la vida, “al parecer estamos condenados a la derrota”, en “el fondo del corazón humano siempre persiste la luz de la conciencia moral que sigue indicando ‘No matarás: la vida es siempre un bien’”.

“El aborto va causando estragos por doquier, como lo denunciaba y profetizaba Juan Pablo II, y reitera el Papa Francisco”, no obstante, –continuó– “la tarea de la Iglesia en este camino de restauración es un testimonio de gran belleza y eficacia”.

“Hay reflexiones imaginarias –pero no imposibles– de un niño por nacer, palabras a una mamá que acaba de enterarse que espera un niño, reflexiones sobre el Niño Jesús en el vientre de María, de María en la espera del Niño”, detalló al dar cuenta de cómo estructuró el libro.

La segunda parte recoge las reflexiones sobre el drama del aborto, que según el presbítero, “es la parte más dura”, pues intenta “hacer un llamado a recuperar la conciencia de la gravedad del aborto, especialmente del pecado de quienes lo promueven, apoyan o realizan”.

“Intento rebatir algunas falacias frecuentes en los debates, así como a pensar en el daño que el aborto ocasiona a las madres”, aseguró.

Por último, la tercera parte se llama “El Amor que sana” y “recoge algunos textos que se refieren a la sanación del drama del aborto en el encuentro con la Misericordia de Dios en la Iglesia”.

“Incluye dos textos que tuvieron mayor repercusión en las redes sociales y que en su momento ACI Prensa recogió (‘Iglesia, ¿basura?, ¿vos sos la dictadura?’ y ‘La vida vencerá. La vida vence’, carta a la joven que parodió un aborto de nuestra Madre el año pasado en Tucumán Argentina)”, concluyó.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.