El cura Juan Diego Escobar Gaviria, ya condenado a 25 años de prisión por los delitos de abusos y corrupción de menores, y con una nueva causa en trámite en la Unidad Fiscal de Nogoyá, inició el camino del rechazo a una nueva medida de prisión preventiva dictada por la Justicia.

El sacerdote, que fue párroco de San Lucas Evangelista, en Lucas González, entre 2005 y 2016, fue condenado a 25 años de cárcel, sentencia que no está firme y que está apelada ante la Cámara de Casación Penal. Aunque no está libre: desde el 21 de abril cumple prisión preventiva en la Unidad Penal de Victoria.

El 6 de septiembre, cuando el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay lo halló culpable de los delitos de abusos y corrupción de menores en cuatro casos que lo sentaron en el banquillo de los acusados, la prisión preventiva, que primero se dictó para evitar que entorpeciera la investigación penal preparatoria, fue confirmada, ahora ante el serio riesgo de fuga de Escobar Gaviria.

Pero mientras Casación debe resolver los planteos de los defensores del sacerdote, Milton Urrutia y Juan Pablo Temón -hay también una recusación a los magistrados que componen ese tribunal- el cura comenzó a ser investigado por el fiscal Federico Uriburu, de la Unidad Fiscal de Nogoyá, por un nuevo caso de abuso y corrupción, el quinto.

El 14 de noviembre, el juez de Transición y Garantías de Nogoyá, Gustavo Acosta, le dictó la prisión preventiva en esa causa. La medida se mantendrá hasta que se dicte sentencia en el juicio oral al que será llevado el sacerdote. Y en esencia, consiste en una “doble” prisión por cuanto ya Escobar Gaviria cumple esa medida en la cárcel.

El juez Acosta hizo lugar al planteo del fiscal Uriburu y sostuvo que existen “riesgos procesales”, y entre estos, el principal es el peligro de fuga de Escobar Gaviria, por cuanto ya carga con una durísima condena, todavía no firme, a 25 años de cárcel. De modo que ahora el sacerdote, que fue párroco de Lucas González, cuenta con “doble” prisión preventiva. La que le prorrogó el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay, en septiembre último, al condenarlo, y que cumple desde abril pasado, y la que le impuso ahora el magistrado nogoyaense.

Pero ahora los defensores decidieron apelar esa nueva prisión preventiva que recayó sobre su defendido, el cura Escobar Gaviria. Y el trámite, como al principio de la primera investigación penal, deberá ser resuelta en segunda instancia en los Tribunales de Gualeguaychú.

Pero el cura no ha tenido suerte con los planteos contrarios a su prisión preventiva.

El viernes 26 de mayo, el juez  de Garantías de Gualeguay, Esteban Santiago Elal, resolvió  no hacer lugar al pedido de libertad formulado por los abogados del cura, detenido en la Unidad Penal N° 5 de Victoria desde el 21 de abril, y decidió que permanezca en esa condición hasta después que se dicte sentencia en el juicio oral previsto para la segunda quincena de agosto, en los Tribunales de Gualeguay, y que esa condena quede en firme.

Pero en junio, la Cámara de Casación Penal , compuesta por los jueces Marcela Davite, Marcela Badano y Hugo Perotti, hizo parcialmente lugar a un planteo de la defensa de Escobar Gaviria, y dispuso que la prisión se mantendría hasta que se dicte sentencia. Cuando fue condenado, en septiembre último por el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay, los jueces dispusieron mantener la prisión preventiva hasta que la condena adquiera firmeza.

Escobar Gaviria fue condenado a 25 años de cárcel por cuatro denuncias por abuso –tres casos de corrupción agravada, uno de abuso sexual agravados todos por la condición del abusador, sacerdote–. Escobar Gaviria fue párroco de San Lucas Evangelista, de Lucas González, departamento Nogoyá, entre 2005 y finales de octubre de 2016 cuando suspendido por la Iglesia tras el inicio de la investigación judicial. Desde entonces, está alejado de la vida pública eclesiástica y tiene prohibido oficiar misas.

El proceso judicial se abrió después de que dos monjas de la congregación Hermanas Terciarias Misioneras Franciscanas, que dirigen el Colegio Castro Barros San José, de Lucas González, denunciaron en octubre de 2016 al cura por abuso de un menor ante el Defensor de Pobres y Menores, Oscar Rossi. Tras ese caso aparecieron otros tres denunciantes. Los fiscales que acusan de abusos al cura son Federico Uriburu y Rodrigo Molina.

El sacerdote se encuentra alojado en la Unidad Penal N°5 de Victoria desde el 21 de abril por disposición del juez de Garantía de Nogoyá, Gustavo Acosta, cuya decisión fue confirmada por el juez Arturo Exequiel Dumón, miembro del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguaychú. Ahora, el juez de Garantías de Gualeguay, Esteban Santiago Elal, también resolvió que el cura siga en prisión, pero hasta después del juicio, cuando haya una sentencia firme.

 

 

 

El 14 de septiembre se conocieron los fundamentos del fallo que habían adelantado el 6 de ese mes el tribunal conformado por los jueces María Angélica Pivas (presidente), Roberto Javier Cadenas y Darío Ernesto Crespo, que condenó a 25 años de prisión al cura Escobar Gaviria, al hallarlo material y penalmente responsable por cuatro hechos de abusos y corrupción de menores, que salieron a la luz en 2016.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.