Ni a la República Oriental del Uruguay ni a Villa Clara: el cura Daniel Rodríguez fue destinado por el obispo Juan Alberto Puiggari para atender a la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de Luján, como vicario.

Rodríguez fue, hasta finales de diciembre, vicario en la parroquia Jesús Maestro y Señor y Nuestra Señora del Rosario de Pompeya, de Oro Verde. Ahora, encontró nuevo destino. Pero quien era párroco en Oro Verde, el sacerdote Alfredo Nicola, sigue sin destino.

La situación es, por lo menos, compleja. Nicola decidió quedarse con la capellanía en el Hospital Fidanza, de Colonia Ensayo: o sea, mantener el sueldo del Estado que le paga el Ministerio de Salud. Pero sin ejercicio pastoral en alguna parroquia.

El obispo Juan Alberto Puiggari ya dispuso varios movimientos y designaciones de sacerdotes, pero en todas el nombre de Nicola aparece ausente.. Las últimas designaciones y corrimientos las dispuso este jueves 1° de marzo, cuando aceptó la renuncia del párroco de Bajada Grande, Mario Taborda, quien sin embargo mantiene su cargo -y su sueldo- de capellán en el Servicio Penitenciario de Entre Ríos.

En Oro Verde, Puiggari nombró como párroco -en reemplazo de Nicola- al sacerdote Herán Arismendi, que asumió el 19 de febrero último. Como vicario -para suplir a Daniel Rodríguez- se nombró a Héctor Rodríguez, que a la vez asumió como vicecanciller de la curia.

A finales de 2017 se conoció la decisión de  Puiggari de designarle un reemplazante, aunque ni entonces ni ahora se sabe cuál es el destino que se le dio a Nicola, cuyo nombre apareció zarandeado en medio de denuncias periodísticas por supuestos casos de abuso.

 

Un docente de la Escuela Parroquial Jesús Maestro y Señor, que fundó Nicola, Gabriel Flores, fue denunciado por un supuesto abuso a un alumno. Cuando supo que había sido denunciado, el docente desapareció de Oro Verde en medio de la noche, abandonó su auto al costado del río, y en el interior dejó una carta dirigida a sus padres -viven en Misiones-  y todos supusieron un suicidio. Nada de eso. Nadó hasta una isla y de allá fue traído por un pescador, se presentó en la Policía y entonces se anotició de la denuncia en su contra en la Unidad Fiscal de Violencia de Género y Abusos del Poder Judicial.

En paralelo, se conocieron denuncias por abusos contra el cura.

Antes de que ganaran la luz pública esas denuncias, Nicola anunció por whatsapp que se tomaba un tiempo de licencia por estrés, después de un acuerdo al que había llegado con Puiggari. Pero al mes volvió, dispuesto a tomar su lugar que había quedado en manos del vacario Daniel Rodríguez. El vicario se sorprendió cuando lo vio volver y estuvo a punto de renunciar por la situación incómoda. Finalmente, no renunció y ahora se conoció que ni él ni Nicola siguen al frente de la parroquia de Oro Verde.

Antes de eso, Nicola se vio involucrado en la causa penal por abusos y corrupción de menores que se sustanció en Tribunales contra el sacerdote Juan Diego Escobar Gaviria. Los defensores de Escobar Gaviria, los abogados Milton Ramón Urrutia y Juan Pablo Temón, lo citaron como testigo a Nicola, pero una intervención del arzobispo Puiggari evitó el papel papelón.

El fiscal Federico Uriburu, de la Unidad Fiscal de Nogoyá, que llevó adelante la instrucción de la causa del cura Juan Diego Escobar Gaviria, pidió a Puiggari el legajo del sacerdote cuando éste fue citado por la defensa en el juicio que se desarrolló en Gualeguay. Pero el arzobispo sacó un as de la galera: impidió que Nicola declarase en el juicio, y al responder la petición del fiscal, expresó que el mismo se había tornado “abstracto”, y dejó a buen resguardo los antecedentes del párroco de Oro Verde.

Pasada la tormenta del caso Escobar Gaviria, el propio Nicola fue centro de todas las miradas.

Enterado de las denuncias que publicó la revista “Análisis” en su contra por supuestos abusos a menores, Nicola corrió donde el vicario general, Eduardo Tanger, y le pidió que le firmara un salvoconducto. 

“El que suscribe, Monseñor Eduardo Tanger, Vicario General del Arzobispado de Paraná, CERTIFICA que en dicho Arzobispado no existe ningún expediente sobre abuso de menores referido al Pbro. Alfredo Luis Marcelo Nicola (D.N.I. 23.341.742).

“Se extiende la presente certificación en la ciudad de Paraná, a los 11 días del mes de diciembre de dos mil diecisiete.”

De ese modo, buscó contrarrestar las denuncias en su contra.

Pero cuando todo parecía indicar que volvería al centro de la escena, echando a un lado las denuncias, de buenas a primeras regresó a cuarteles de invierno. “No está en ninguna parroquia, así que supongo que debe estar viviendo en su casa”, dijo una fuente de la curia paranaense.

 

 
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.