El cura Juan Diego Escobar Gaviria está en la cárcel

La justicia lo encontró culpable de los delitos de abuso y corrupción de menores.

En estos términos:  “Declarar a Juan Diego Escobar Gaviria,  de las demás condiciones  filiatorios obrantes en autos,  autor material y penalmente responsable de los  delitos de promoción de la corrupción de menores reiterada (tres víctimas) agravada por la condición de guardador, que concurren realmente entre sí  en perjuicio de los menores RDR -primer hecho-, ANE -segundo hecho- y de OJC  -cuarto hecho-, que a su vez concurren realmente con abuso sexual simple agravado por ser cometido por ministro de culto -tercer hecho- en perjuicio de SYFF, (…)y en consecuencia condenarlo a la pena de veinticinco años de prisión de cumplimiento efectivo”.

Esa resolución fue firmada el 28 de agosto de 2017 pero hecha pública, a modo de adelanto, el 6 de septiembre, por el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay. Fue un fallo unánime firmado por los jueces María Angélica Pivas, Roberto Javier Cadenas y Darío Ernesto Crespo, y se convirtió en la primera condena a prisión de un miembro del clero de Entre Ríos por los delitos de abuso y corrupción de menores.  La causa, precisamente, quedó caratulada así: “Escobar Gaviria Juan Diego s/Corrupción de menores y abuso sexual gravemente ultrajante agravado”.  Cuatro víctimas lo denunciaron por los abusos cometidos mientras fue párroco de Lucas González –departamento Nogoyá-, donde estuvo destinado entre 2005 y octubre de 2016.

Pero hay un quinto caso que este año será elevado a juicio oral.

Silvia Muñoz, la mamá de R, fue la primera que se animó a correr el velo del horror y mostró el costado más oscuro de Escobar Gaviria, hasta entonces considerado un cura sanador, de carácter expansivo, conocido en casi toda la provincia. Miembro de la Cruzada del Espíritu Santo –la orden religiosa cuya cabeza emblemática es el cura Ignacio Peries-, su nombre se hizo conocido a partir de las multitudinarias misas de sanación que encabezaba. Cuando viajaba a distintos puntos de la provincia, se hacía acompañar por monaguillos, a los cuales después abusaba. Alexis Endrizzi, uno de ellos. “En los viajes a Paraná, que iban los lunes, volvían después de las 12 de la noche, lo hacía sentar adelante y lo masturbaba hasta hacerlo acabar. Fue su primera experiencia sexual”, se lee en el expediente judicial.

El voto de la jueza Pivas resultó demoledor al encontrar a Escobar Gaviria como penalmente responsable de los delitos que se le reprochó en la acusación:  “Las conductas reprochadas fueron realizadas personal y directamente por el acusado, como así también las mismas se perfeccionaron con el pleno conocimiento y la voluntad de realización de actos de contenido sexual que contaban con las características exigidas por los tipos. Escobar Gaviria actuó, en todos los casos,   con  intención y voluntad, en todos los casos,  quiso lo que hizo e hizo lo que quiso”.

El fallo no está firme –fue apelado ante la Cámara de Casación Penal, que debe resolverlo este año- pero aún así Escobar Gaviria está en la cárcel. El 21 de abril el juez de Garantías de Nogoyá, Gustavo Acosta, le dictó prisión preventiva por riesgo procesal: el querellante Mariano Navarro y el fiscal Federico Uriburu le reprocharon las “presiones” que ejercía sobre víctimas y testigo. No volvió a la libertad desde entonces. Está alojado en la Unidad Penal de Victoria.

El juez Arturo Exequiel Dumón, del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguaychú, resolvió, el domingo 23 de abril de 2017, confirmar la resolución adoptada el 21 de abril por el juez Acosta. Fue por 20 días.

Disconformes, los abogados defensores, Milton Urrutia y Juan Pablo Temón, apelaron.

El caso llegó el 26 de mayo al Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay. 

El juez de Garantías de Gualeguay, Esteban Santiago Elal, que actuó como camarista, resolvió no hacer lugar al pedido de libertad formulado por los abogados del cura Escobar Gaviria . Además, el magistrado prorrogó la prisión preventiva del cura “hasta que recaiga sentencia firme”

Disconformes con esa decisión, los defensores llegaron a Casación.

Pero el 7 de julio de 2017, la Cámara de Casación Penal rechazó el planteo de la defensa y confirmó la prisión preventiva, y lo justificó en los riesgos procesales que suponía dejarlo en libertad mientras se llevaba adelante la investigación penal preparatoria. Tanto el fiscal Uriburu como el querellante Mariano Navarro pusieron como argumento las presiones que recibían testigos y denunciantes.La resolución dispuso “no hacer lugar al recurso de casación interpuesto por los doctores Milton Urritua y Juan Pablo Temón –con el patrocinio letrado de la doctora Alejandra Pérez—contra la sentencia del Tribunal de Juicios y Apelaciones de la ciudad de Gualeguay”.De ese modo, confirmó la sentencia de ese tribunal dictado el 26 de mayo último, aunque en forma parcial: la prisión preventiva hasta que se dicte sentencia en el juicio que tuvo lugar en agosto último.En ese juicio, el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay el cura fue condenado el 6 de septiembre por haber abusado a cuatro menores. En tres casos se lo acusó de promoción de la corrupción de menores reiterada, agravada por su condición de guardador; y en uno por abuso sexual simple agravado por ser cometido por ministro de culto.

El tribunal, además, votó por la prórroga de la prisión preventiva, ante el riesgo de fuga de Gaviria, hasta que el fallo quede firme. La sentencia ahora está en apelación en Casación, y por eso el sacerdote sigue tras las rejas.

En abril próximo cumplirá un año en prisión.

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.