El diputado provincial Diego Lara (Frente para la Victoria) publicó una opinión en el sitio María Grande al Día a propósito del 24 de Marzo, y el Día de la Memoria.

“Los argentinos recordamos un nuevo aniversario del golpe cívico militar que sumió al país en la tragedia más cruenta de su historia. El recuerdo del 24 marzo de 1976 implica tener presente lo que significó el terrorismo de Estado: desapariciones, fusilamientos, torturas, exilios, apropiación de bebés y la violación de todos los derechos civiles, políticos y sociales del conjunto del pueblo argentino”, escribió Lara.

Y agregó: “Pero también significa estar alertas ante hechos de la realidad reciente. Hemos observado durante el último año expresiones que buscan relativizar lo ocurrido durante la dictadura. Este negacionismo de lo ocurrido a partir del 24 de marzo no solo busca refutar la realidad de lo sucedido para evadir una verdad incómoda, sino fundar las bases de otra interpretación de la historia reciente”.

El profesor Mauricio Castaldo, delegado de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), conoce el pasado del diputado Lara, cuando fue intendente de María Grande, y batalló contra su gestión por un hecho insólito: la quema de libros.

Después de leer lo que publicó en María Grande Al Día, Castaldo escribió:

“Qué caradura cierto diputadito opinando públicamente ´no va a ser un 24 de marzo más´, cuando jamás en su vida se comprometió con la defensa de los derechos humanos y jamás apoyó bajar cuadros de represores y genocidas (Juan Carlos Leonetti, Escuela N° 180). Se olvida también de que fue buen alumno de Uzín y que tuvo de secretario de gobierno a un funcionario de la dictadura (Mario Aníbal Ferri), aquel que de facto mandó destruir el Mástil y que después se dedicó a quemar libros, entre otras cosas…

“¿Derechos humanos que un diputado o un político gane $ 150.000 al mes por estar detrás de un escritorio y una maestra $ 9.000 de salario inicial?

No jodamos. Ni olvido ni perdón.”

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.