La Secretaría de Trabajo dictó hoy la conciliación obligatoria en el conflicto laboral que se había desatado en el “El Diario”, luego de que, en el marco de un serio incumplimiento en el pago de los sueldos, la empresa editora, Sociedad Anónima Entre Ríos (Saer), decidiera suspender preventivamente a un trabajador gráfico, que es delegado gremial.

La medida fue dictada a pedido del presidente del directorio de Saer, el abogado laboralista Andrés Arias, y regirá por un plazo de 15 días, por lo cual el conflicto vuelve a fojas cero. Después de dos días sin estar en la calle, “El Diario”, vuelve mañana a ser editado y la empresa editora del centenario matutino deberá reincorporar al trabajador suspendido.

Además, Trabajo conminó a la empresa editora de “El Diario” a regularizar el pago de sueldos atrasados, y los retroactivos de aumentos que jamás liquidó a sus trabajadores. El plazo que fijó el organismo es el martes: para ese día, la empresa deberá tener los sueldos de febrero ya pagos en su totalidad, ya que hasta hoy ha abonado solamente el 40%.

La suspensión de un delegado gremial por acciones realizadas en el marco de una protesta por falta de pago de los sueldos, en diciembre, había generado perplejidad y condena de parte de los trabajadores de prensa de “El Diario”, cuyos dueños visibles son el esquivo empresario rosarino Ramiro Nieto y la tradicional familia Etchevehere.

 

“Los trabajadores gráficos y de prensa nos vimos sorprendidos este martes por la decisión de suspender a un delegado gremial por participar, en diciembre último, de un reclamo ante la falta de pago de sueldos y medio aguinaldo.

En diciembre último, a horas de la llegada de la Nochebuena, los trabajadores nos congregamos frente a la sede de El Diario para reclamar los pagos correspondientes. Ahora, tres meses después de aquel atropello perpetrado por las autoridades de Sociedad Anónima Entre Ríos, la empresa imputa al delegado gremial por pintadas en las paredes, lo suspende en sus actividades habituales y reclama a la Justicia el retiro de la inmunidad gremial –dijeron los empleados–. Los trabajadores de prensa entendemos que se trata de una acción más de intimidación y de persecución al conjunto de los obreros y empleados. Todo eso, en el marco del vaciamiento de empresa, la censura de textos como práctica habitual, el abandono de actividades gerenciales, administrativas y de venta, constituye una acción deliberada que plantea incertidumbre en el futuro de un medio centenario de la ciudad de Paraná.”

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.