El exjefe del Grupo Scout N° 287 San Cipriano de Diamante, Juan Alberto Forcher irá a juicio en septiembre próximo, acusado de gravísimos hechos de abuso y corrupción de menores.

Una denuncia de una de las víctimas, en 2015, abrió una compleja investigación judicial en Diamante en 2015, a cargo e los fiscales  Gilberto Robledo  y Laureano Dato, que recién se cerró en 2017.

Concluido el  trabajo de analizar la prueba, la causa Forcher entró en etapa final. El martes 18 de octubre de 2017 se realizó la audiencia de remisión a juicio de la causa, y a pesar de que la defensa del exjefe del Grupo Scout Diamante, representada por Nelson Schlotahuer, interpuso algunos planteos de nulidad, finalmente el juez de Garantías Julián Vergara resolvió elevar la causa a juicio oral, con un pedido de parte de los fiscales de 20 años de cárcel para Forcher.

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La causa está caratulada “Forcher Juan Alberto s/Promoción de la corrupción agravada reiterada” y resume lo que sostienen los fiscales que hacía el exjefe scout con los adolescentes que quedaban a su cuidado en los campamentos.

Los encuentros de Forcher con los scouts tenían lugar en la sede del Grupo San Cipriano, en pleno centro de Diamante, sobre calle Belgrano, detrás de la parroquia San Cipriano; también en la casa del jefe del grupo Scout, en Urquiza al 500; o en parajes próximos a la ciudad.

La mecánica de los “juegos” que proponía a los chicos siempre era la misma: Uno de esos juegos se llamaba “cortar riendas”, liberar la cabeza del pene del prepucio; otra, ocuparse de la depilación de la zona pélvica, alrededor del pene; en ocasiones, someter a cada uno de los adolescentes a una rutina precisa: medir la extensión del miembro viril. Todos esos “juegos”, claro, eran con una condición sine qua non: todos los scouts debían estar completamente desnudos.

A lo sumo, con ropas mínimas. Eso era así cuando jugaban al juego de la “toldería de los indios”, y Forcher los hacía desnudar y sólo vestir con taparrabos.

Pero casi siempre el guiño era sacarse la ropa y quedarse desnudos: los chicos del Grupo Scout San Cipriano y también el jefe del Grupo Scout San Cipriano, Juan Carlos Forcher. Todos sin ropa. “No se preocupen, que esto no sale de acá”, los convencía.

A veces los tocaba también: les tocaba la zona de los genitales a los scouts, y los filmaba.

Forcher filmó todas y cada una de las juntadas con los chicos.

Todo lo que hizo Forcher en sus años al frente del Grupo Scout de Diamante quedó prolijamente filmado: en videocasetes, en DVD, en pendrive, y archivado en su casa.

Verdaderas colecciones de pornografía infantil, todo prolijamente ordenado, prolijamente guardado. Miles de horas de filmaciones que muestran, sin mediación, de cómo corrompía adolescentes, de qué modo los hacía desnudar, de qué modo él participaba en los juegos, desnudo; de qué manera los tocaba, con cuánta lascivia se excitaba viendo adolescentes sin ropa.

Forcher dirigió el Grupo Scut San Cipriano entre 2005 y 2013. Pero su trabajo con chicos viene de antes, de principios de la década de 1990.

Cuando la Justicia allanó su casa, tras la primera denuncia, se secuestro abundante material filmado.

Los fiscales Gilberto Daniel Robledo y Laureano Dato, de la Unidad Fiscal de Diamante, quedaron sorprendidos al ver la cantidad archivada, las horas de filmación, las películas pornográficas que Forcher almacenaba en su casa.

Desde aquella denuncia, iniciaron una compleja investigación penal preparatoria que le llevó más de dos años. El miércoles 18 de octubre la causa fue elevada a juicio oral por el juez de Garantías de Diamante, Julián Vergara, con una petición durísima de parte de los fiscales: pidieron 20 años de cárcel para Forcher.

Todo se disparó, eso presumen los fiscales, después de que los casos de abusos que salpican a tres miembros del clero paranaense –Justo Ilarraz, Juan Diego Escobar Gaviria y Marcelino Moya—despertaron la inquietud de los denunciantes. Primero, sondearon a su exjefe del Grupo Scout: averiguaron si esas filmaciones que les había hecho desnudos se guardaban. Se comunicaron por mensaje privado de Facebook.  Cuando supieron que era así, y reconstruyeron lo que habían soportado siendo menores, decidieron presentarse en la Justicia.

La causa Forcher será juzgada por un tribunal conformada por los jueces daniel Malatesta, Gervasio Labriola y Carolina Castagno, y las audiencias se desarrollarán lo d{ias 24, 25, 26 y 28 de septiembre próximos, en el salón de audiencias N° 1 en los Tribunales de Paraná.

La acusación estará a cargo de los fiscales Robledo y Dato, en tanto que la defensa de Forcher es responsabilidad del abogado  Nelson Schlotahuer.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.