“Los maestros están en las escuelas”.

La frase que pronunció el viernes, día de la huelga docente, el secretario general de la seccional Gualeguaychú de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), Oscar Ávila, cayó como un balde de agua fría.

El dirigente trazó un escenario de lo que ocurría en el sur de la provincia: apenas un 30% de los docentes se había plegado al paro que había dispuesto, un día antes, el sindicato. Y dio un dato más: en las dos últimas huelgas, el nivel de adhesión rondaba ese mismo porcentaje. Desde que se inició el ciclo lectivo, Agmer dispuso paros el 5, 6, 8, 14 y 23 de marzo. Con la huelga de este lunes 26, ya será 6 días en el primer mes del ciclo lectivo 2018.

No satisface al gremio la oferta salarial del Gobierno, que primero rondó el techo del 15%, en tres y luego dos etapas, y luego fue del 17%, en dos etapas, más un 1,3% de cláusula gatillo de 2017.

Ávila, salido del riño de la Lista Celeste, figuró entre los candidatos posibles a conducir el gremio en la última elección, de noviembre de 2017, en la que finalmente se impuso el colonense Marcelo Pagani. Gualeguaychú es una seccional que tradicional no va con mandatos de paro a los congresos de Agmer. Y en el último congreso, el jueves 22 en San Salvador, fue de las pocas seccionales que llevó la moción de aceptar la oferta de aumento salarial del 17 que presentó el Gobierno, y no disponer medidas de fuerza.

Pero la mayoría de los congresales tuvo una opinión contraria: se rechazó la propuesta salarial y se dispuso paros para el viernes 23, y para este lunes 26.

“Los compañeros tienen miedo a los descuentos. Un descuento de $500 por día de paro, multiplicado por los seis días de marzo, significan $3.000 menos. En un sueldo de poco más de $11.000, eso es mucho. Encima, está el permanente chicaneo de los superiores a los directivos de las escuelas para que controlen la asistencia y manden listados de quiénes se adhieren a las medidas de fuerza. Eso hace que el compañero priorice otra cosa, y no el paro”, explicó el dirigente.

El mismo viernes el Gobierno dio a conocer un relevamiento según el cual el 63% de los docentes fueron a trabajar a las escuelas, panorama que espera que se repita este lunes y por eso desde el Poder Ejecutivo se convocó a los padres a llevar a sus hijos a las escuelas.

“A pesar de las medidas de fuerza gremial, los padres deben llevar a sus hijos a la escuela este lunes. Los establecimientos están abiertos para recibirlos. No se van a encontrar con las puertas cerradas”, aseguró la presidenta del Consejo General de Educación (CGE, Marta Landó.

“En esta provincia hay libertad sindical y garantizamos los derechos de cada trabajador a movilizarse y realizar medidas de fuerza en el marco de las definiciones de su gremio. Pero el paro es de los docentes, no de los alumnos. Y el Estado tiene la obligación de garantizar contención en las escuelas. Este viernes el 63% de los maestros fue a dar clases y todos los establecimientos estuvieron abiertos”, aseveró.

“No hay ausentismo en las escuelas públicas de gestión privada, mientras que en el resto de los establecimientos, de acuerdo a las asistencias de los maestros a su lugar de trabajo, las actividades serán reorganizadas de manera de asegurar que los niños estén contenidos”, afirmó Landó.

No aclaró, claro, que hay regímenes disímiles: en las escuelas públicas rige la estabilidad del empleo público, pero en las escuelas públicas de gestión privada rige las relaciones laborales de cualquier empresa privada.

La presidenta del CGE confirmó que el vínculo con los gremios, luego del cuarto rechazo de la propuesta del gobierno, será administrativo a través de la secretaría de Trabajo. Habrá un encuentro de miembros paritarios del organismo educativo y de los gremios el martes.

Nuestra oferta fue ampliamente superadora dentro de las posibilidades presupuestarias de la provincia. A raíz de un enorme esfuerzo por equilibrar las cuentas públicas sin resentir servicios básicos, este gobierno puede pagar los salarios de sus trabajadores en tiempo y forma. Y dialogábamos por la recomposición salarial”, afirmó Landó.

“La oferta salarial era a marzo del 8 % más el 1,3% retroactivo a enero. La inflación estimada a marzo el del 6,5 %. En agosto se sumaba el 9%. Y una clásula de revisión que dejaba la negociación abierta. No fue valorarada por un sindicato”, sostuvo la funcionaria.

“La historia reciente de esta provincia nos recuerda momentos muy dolorosos en el que los docentes hacían paro porque estuvieron tres meses sin cobrar sus sueldos. Años después nos encontramos con medidas de fuerza en plena negociación salarial por incrementos y un cronograma de pagos que se cumple a rajatabla”, recordó la funcionaria.

“Insistimos, lamentamos profundamente la actitud gremial, y estamos convencidos de los 40.000 docentes de esta provincia no comparten las definiciones de un grupo de dirigentes. Respetamos a rajatabla las medias de los trabajadores, pero el Estado abonará los días trabajados amparado por la ley y la Organización Internacional del Trabajo”, expresó Landó.

Finalmente, destacó la necesidad de que los maestros sepan que este es un gobierno de buena fe, que sabemos de sus necesidades en una situación muy dificil con incrementos desporporcionados en servicios básicos y alimentos, pero del mismo modo el esfuerzo que se iba a hacer con la propuesta era el máximo posible para no colapsar financieramente cuidando los recursos que son de todos los entrerrianos.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.