Por Luis Fernández (*)

En el reclamo docente se expresa la siguiente realidad salarial. Si se toma la negociación salarial del año 2016, la misma se dio en este contexto.

Durante el año 2015 la inflación fue como mínimo un 26,9 %, de acuerdo al índice de la Ciudad de Buenos Aires y según el índice Congreso el 29,9 %.

 

 

En la provincia de Entre Ríos, el acuerdo salarial al que se arribó en ese momento fue el siguiente, “17% desde febrero y un 10,5% desde el mes de julio, lo que representa un acumulado anual de 29,3 %.

Entre otras pautas, el salario inicial de bolsillo para un cargo sin antigüedad se incrementa en un 21% ($ 8.225) desde el mes de febrero y en un 13% desde el mes de julio ($ 9.329). El acumulado anual es de 37 %, incluido el Fondo de Incentivo Docente.

Esto significa que cada $ 100,00, el salario inicial se incrementó un 21 % desde el mes de febrero. Y un 13% desde julio cobrado en agosto, esto sumaría una recomposición del 37 % en su totalidad por el acuerdo. Veamos; cada $ 100,00 cobrados en enero, durante el año se produjo el siguiente incremento sobre esa suma:

 

 

Si tomamos los $ 1527,00 y lo dividimos por los 12 meses, da como resultado   $ 127,25 por mes. Esto significa que la recomposición anual mensual promedio durante 2016 fue de 27,25 % en el mejor de los casos recuperó el 26,9 % de la inflación de 2015.

Si tomamos el índice de inflación Congreso acumulada durante 2016, el mismo fue del 40,3 %. “En diciembre, el Indice de Precios al Consumidor (IPC), que elabora el Congreso de la Nación subió 1,6%, completando para todo el período 2016 una inflación anual de 40,3%.

 

Por su parte el ofrecimiento del 18 % para 2017, se basa en la inflación proyectada para este año, la cual ya en febrero da muestras que estará encima de lo estimado. Por lo cual el cuadro es el siguiente:

 

Esa es la razón de la lucha docente, pero a su vez es el escenario de disputa de toda la clase trabajadora.

 

 

(*) Rector de la Escuela Nº 29 María Agustina Bezzi, de Concepción del Uruguay.