El papel, una nadería, tiene 9 líneas escritas con una formalidad pasmosa, una exasperante economía de palabras y una sequedad insultante.

Es parte de la “investigación diocesana” que mandó a realizar la Iglesia Católica de Paraná en 2016 para determinar la conducta del cura Juan Diego Escobar Gaviria, hoy con cuatro denuncias en la Justicia, y a punto de sentarse en el banquillo de los acusados.

El 22 de agosto, el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay debatirá en juicio oral los gtravísimos cargos que pesan sobre el sacerdote por haber abusado de niños cuando estuvo destinado en la Parroquia San Lucas Evangelista, de Lucas González.

Cuando el caso de los abusos llegó a la Justicia Penal de Nogoyá, a finales de octubre del año último, la Iglesia de Paraná dio a conocer un pronunciamiento urgente: “Apenas se conocieron dichas versiones, el pasado 27 de octubre, el arzobispo (Juan Alberto Puiggari) dio indicaciones para que den inicio las investigaciones preliminares, según lo expresa el Código de Derecho Canónico en el canon nº 1717, reguladas por las normas de Gravioribus Delictis”.

El apartado citado se trata de la reforma que introdujo en 2010 el Papa Benedicto XVI , pero que ya había esbozado su antecesor, Juan Pablo II y que entre otros cambios, introdujo la ampliación del plazo de la prescripción de la acción criminal, que fue llevado a 20 años.

Ese apartado del Código, además, permite adoptar medidas cautelares mientras se tramita la investigación contra el sacerdote acusado, en este caso, como lo dispuso el arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari: la suspensión de Escobar Gaviria de sus facultades para oficiar como sacerdote.

La investigación eclesiástica avanzó no sin polémicas en el medio. El martes 3 de enero de 2017, Puiggari viajó a Lucas González y se entrevistó con Silvia Muñoz, mamá de R, el primer caso denunciado en la Justicia que abrió la investigación penal. Silvia grabó esa conversación, y luego dio a conocer los términos del encuentro. Puiggari fue con el mismo ofrecimiento que la Iglesia ha hecho a otras víctimas: dinero para costear el tratamiento psicológico. Silvia lo rehusó. Le dijo que no, que no buscaba plata sino sólo justicia. “Quiero que este hombre vaya preso”, le dijo.

Y le preguntó a Puiggari por qué no había visitado a las víctimas el día que llegó a Lucas González para comunicarle a Escobar Gaviria que tenía una denuncia en la Justicia. Ese día, la mujer escuchó de boca de Puiggari esa frase: “Lo que pasa es que Escobar Gaviria es un pedófilo manipulador”. Y completó con esta otra frase: “Es la manzana podrida que hay que apartar”.

Después, el arzobispo tropezó con la exposición y sólo arguyó que no revelaba el contenido de conversaciones privadas.

La mamá de una víctima de los abusos de Escobar Gaviria dio ahora con un doumento revelador del trámite que tuvo aquella investigación que ordenó Puiggari.

“En el penal N° 5 de Gobernador Febre sito en Vélez Sarsfield 880 de la ciudad dee Victoria, provincia de Entre Ríos, Argentina, a los 5 días del mes de junio de 2017, siendo las 11:50 hs se hacen presentes el instuctor Pbro Silvio Fariña y el Notario Pbro Ariel Oscar Follonier para informarle al Pbro Juan Diego Escobar Gaviria que en el marco de la Investigación Preliminar de la Iglesia ha iniciado están dispuestos a oir su palabra sobre ello.

“El padre Juan Diego manifiesta ue en esta instancia –aconsejado por sus asesores en Derecho Canónico los cuales quieren estar presentes en este acto– prefiere no hacer ninguna declaración al respecto.

“No habiendo para más, se da por concluido el acto siendo las 12:00 hs”.

No habiendo para más: así concluye.

En la Justicia, hay algo más.

El 26 de abril los fiscales Federico  Uriburu y Rodrigo Molina elevaron la causa a juicio, y el 9 de mayo el juez de Garantías de Nogoyá, Gustavo Acosta, firmó la resolución de remisión a juicio, y el caso recaló en Gualeguay.

Los fiscales dieron por acreditados los hechos y pidieron una condena de 25 años de prisión para el cura.

El tribunal encargado de juzgar a Escobar Gaviria está compuesto por los jueces María Angélica Pivas, Darío Crespo y Javier Cadenas. El juez Crespo integra, además, el tribunal que deberá juzgar en agosto, mes tentativo, a otro cura, Justo José Ilarraz, con siete denuncias por abuso.

La Justicia de Gualeguay ya puso fecha para los debates en juicio oral de la causa que sigue por abusos a menores al cura Juan Diego Escobar Gaviria.

Serán los días 22, 23, 24, 25 y 28 de agosto, desde las 9, en los Tribunales de Gualeguay.

De lo que indagó la Iglesia, nada se sabe de momento, y por lo que se ve, no hay mucho para mostrar.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.