“Quemar árboles para hacer electricidad me parece una locura”, dijo el exdirector de Medio Ambiente de la Municipalidad de Gualeguay, Julio Benítez, una vez que fue aceptada su renuncia al cargo. El funcionario -ex integrante del Foro Ambiental de Gualeguay- se aleja frente al avance del proyecto de la firma Frontera S.A, para instalar una planta de Biomasa en Puerto Ruiz.

El proyecto de Frontera S.A pone en problemas a la comuna de Gualeguay y en una situación muy incómoda al intendente Federico Bodgan (Cambiemos).

Hoy se confirmó la salida del Gobierno comunal del director de Ambiente, Julio Benítez, a raíz del polémico proyecto y hoy también, a las 18, el Foro Ambiental de Gualeguay presenta un petitorio con casi 3.000 firmas para ponerle freno a la instalación de la planta de Biomasa en Puerto Ruiz, a nada más que siete quilómetros de Gualeguay.

Según dice hoy Benítez en declaraciones al diario El Debate Pregón de Gualeguay, aún no está claro si el dictamen de la Secretaria de Ambiente de la Provincia respecto al Estudio de Impacto Ambiental sobre el proyecto de Gualtieri en Puerto Ruiz, es un sí o un no.

“Dieron un dictamen que dice ni, ni sí ni no”, apunta el ex director de Ambiente respecto a la tarea del organismo provincial y sostiene que Gualeguay no está en condiciones de entregar el certificado pertinente. “Nosotros no tenemos técnicos ni las condiciones para hacerlo”.

A título personal, Benítez deja en claro su posición al respecto: ““Quemar árboles para hacer electricidad me parece una locura”, señaló.

Sin embargo, Bodgan parece decidido a ofrecerle habilitación a Frontera para llevar adelante su proyecto. Esto ya se vio muy claro cuando el intendente promovió la aprobación de una ordenanza que desdijo en una reunión extraordinaria y llamativa –entre gallos y medianoche-, lo que ya se había resulto en otra dirección. Esto sucedió el 30 de agosto cuando el HCD aprobó el proyecto del oficialismo local (Cambiemos) para crear un área industrial a orillas del río, en plena zona de humedales, a nada más que 7 kilómetros de la cabecera departamental.

En realidad el futuro Parque Industrial de Gualeguay ya tenía un emplazamiento definido, aprobado por ordenanza municipal desde abril de 2013. La iniciativa fue promulgada a medida de los proyectos planteados y presentados en la Comuna -con algunos manuales pero sin grandes detalles- por Frontera S.A (del grupo La Forestal), relacionada Victorio Américo Gualtieri, el empresario preferido durante la era Eduardo Duhalde y condenado por fraude al fisco en 2014.

¿Pero de qué se trata el proyecto de Gualtieri?

En principio Frontera S.A planea una planta de generación de energía renovable mediante la utilización de biomasa forestal, pero también incluye una planta de fabricación de materiales sofisticados para la construcción y un proyecto de extracción de arena del río Gualeguay, con fines que no se expresan de modo abierto, pero estarían orientados a hacer negocios con una técnica recientemente prohibida en Entre Ríos. En pocas palabras: la arena del Gualeguay, al perecer, es óptima para fraking.

Todo ese armado industrial no tiene hoy más de 2.8 hectáreas a disposición, a través de la compra por parte de Frontera S.A del predio que pertenecía a la estancia Dos Cabezas, a orillas del río Gualeguay, en Puerto Ruiz.

El acceso al río, claro, está garantizado, como los millones de litros de agua a altísimas temperaturas que necesitará la planta de biomasa y que podrían ser volcados al río aniquilando diariamente la vida mansa del agua.

Antes de la aprobación de una nueva área industrial, también en agosto de 2016, en conjunto con el Gobierno provincial tras una reunión con Gualtieri en la Casa de Entre Ríos, Bodgan anunció con entusiasmo la inversión de 130 millones de dólares y más de 1000 puestos de trabajo.

Sin embargo, lo que queda hoy, de acuerdo a lo manifestado por la empresa en la audiencia pública realizada el 17  de abril, no supera la generación de 41 empleos. Eso y un estudio de impacto ambiental que la provincia no definió, el director de Ambiente evidentemente no quiso aprobar y que está en manos de un intendente, hasta el momento, resuelto a avanzar a pesar de la oposición que genera la iniciativa.