La claridad de la mañana iluminaba un día muy primaveral, aunque el caos que había alrededor del Centro Cívico opacaba cualquier sensación de placidez. Bocinazos, volantazos y cruces rápidos anticipaban la llegada de dos columnas de manifestantes.

A decir verdad: una que se iba, la de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), y otra que ingresaba, la de la Multisectorial, con la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) a la cabeza.

Los militantes de pecheras azules, encabezados por el diputado provincial justicialista José Ángel Allende, buscaban la salida por calle Laprida rumbo a Buenos Aires.

Desde Laprida intentaba avanzar hacia el edificio de Tribunales un autor oficial. No pudo. Se detuvo en el semáforo de Santa Fe y Laprida. Antes de que la columna de UPCN llegara hasta el lugar en el que vehículo se detuvo, alguien bajó raudamente: era la presidenta del Superior Tribunal de Justicia (STJ), Claudia Mizawak, que completó el tramo que le quedaba a pie. A su lado, el dirigente Fabián Monzón, con una causa judicial por amenazas y que irá a juicio en 2018, procuraba ordenar el caos del tránsito.

La columna de UPCN hizo su acto en soledad, pero se sumó, mucho después, a la protesta de la Multisectorial, en la explanada de Casa de Gobierno.

Claudia Mizawak, titular del STJ, se encontró con la marcha de UPCN.

 

 

Pero Allende se mantuvo en muy segundo plano. Escuchó a los oradores, junto al dirigente José Zarza, otro de los complicados en la causa por amenazas a la directora de la Colonia de Salud Mental de Diamante, pero apenas si se acercó hacia el sector en donde estaban los oradores.

También se mantuvo alejada del centro de la escena -en realidad, llegó casi el finalizar el acto- la diputada provincial Emilce Pross, enrolada en el solanismo, que al concluir la marcha estrechó la mano con el diputado Allende.

Más alejado -casi sin participar del acto central- se ubicó el diputado provincial Gustavo Guzmán, uno de los que públicamente salió a censurar el alineamiento político del gobernador Gustavo Bordet con el presidente Mauricio Macri en la discusión de la reforma previsional.

“El operador de Macri en la provincia de Entre Ríos se llama Gustavo Bordet”, soltó, y remarcó: “Acá no hay obediencia debida”. “Es complicado en nombre del peronismo adherir a la reforma previsional y a la reforma laboral. Complicado es lo que hace Bordet, que arrastra a todo el peronismo provincial a una alianza donde los peronistas no queremos estar”, lamentó.

El kirchnerista Jorge Barreto, diputado nacional mandato cumplido, fue de los que se subió al escenario de los oradores y planteó que “tenemos que fortalecer la unidad, dejar las contradicciones secundarias de lado, y enfrentar a este gobierno neoliberal”.

Todos, al final, se habrán sentido contenidos cuando, después de algunos discursos poco condescendientes con el kirchnerismo, un grupo de militantes de ATE arrancó con la Marcha Peronista.

José Allende.

Emilce Pross.

De espaldas, de camisa a cuadros, Gustavo Guzmán.

Jorge Barreto.

 

 

Al concluir la marcha, todos a mirar por TV el desarrollo de lo que ocurre adentro del Congreso de la Nación, y en los alrededores.

El jefe del bloque de PRO, Nicolás Massot , cree que el quorum será “contundente” para tratar la reforma previsional. “Vamos a estar bastante por encima de los 140 diputados”, afirmó . El oficialismo espera sumar a tres representantes de Salta, dos de Entre Ríos, uno de Neuquén y otro de Corrientes, que estuvieron ausentes en la tensa sesión del jueves. La mayoría de esos legisladores integran Argentina Federal, que responde a los gobernadores. Es el interbloque, que conduce el salteño Pablo Kosiner, garantiza en total la presencia de 25 diputados para dar quorum. Con ese apoyo, el Gobierno no tiene dudas de que sentará entre 135 o 137 integrantes de la Cámara baja en sus bancas para arrancar el debate en el recinto.

 

En el kirchnerismo, en tanto, desconfían de los números que maneja el oficialismo. “El jueves también decían que tenían el quorum. Nosotros vamos a venir [por el Congreso] a tratar de evitar que consigan el quorum. Si consiguen el número, nos vamos a sentar y vamos a dar debate. Nos cuesta entender que podrían tener quorum ahora”, afirmó Rossi en una entrevista con el canal C5N.

 

 

Más tarde, el jefe de la bancada del FPV brindó una conferencia de prensa en el Congreso: “Ningún diputado que el jueves pasado estuvo dispuesto a no dar quorum puede encontrar en el bono un justificativo para cambiar de posición. Vamos a tratar de que no exista el quorum”, remarcó.

 

En la frustrada sesión del jueves, el oficialismo logró el respaldo de 129 legisladores a las 14,35, más de media hora después de convocada la sesión.

 

 

 

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.