Patricio Eleisegui, periodista y escritor que ha dedicado buena parte de su carrera a investigar los efectos en el ambiente y la salud que producen los agrotóxicos utilizados en la producción rural, cuestionó el decreto del gobierno entrerriano –el N° 2.239- que establece las nuevas distancias y reglas para fumigar cerca de escuelas rurales.

En su artículo 2°, el decreto establece una “zona de exclusión” donde se podrá fumigar en un radio de 100 metros para el caso de las aplicaciones terrestres, medidas desde el centro del casco de la escuela rural.

El artículo 3° crea un “área de restricción” con la prohibición de aplicaciones terrestres de agroquímicos en un radio de 500 metros contados desde el límite de los 100 metros establecidos en el artículo 2°. Y una segunda área de restricción de prohibición de aplicaciones de tóxicos de forma aérea “dentro del radio de 3.000 metros contados desde el límite de los 500 metros establecidos en el artículo 2°”.

El Gobierno elaboró este nuevo decreto para resolver el entuerto que se dio a través del anterior, el N° 4.407, dictado en diciembre de 2018, que fijó un límite de 100 metros para las pulverizaciones terrestres y de 500 metros para las pulverizaciones aéreas. Este fue declarado parcialmente inconstitucional por la Justicia ya que no seguía el criterio judicial de las distancias de 1.000 y 3.000 metros.

“Va a ser todo un coctel a una cuadra de los chicos”


Eleisegui es un crítico del modelo productivo que busca un mayor rendimiento económico a fuerza de la utilización de herbicidas. Al respecto, señaló que en una línea ascendente puede observarse que el uso de los químicos en los campos comenzó a dispararse en el 2000, y que se aceleró a partir de 2003, es decir, en la gestión de Néstor Kirchner como presidente.

Según el periodista, tanto el kirchnerismo como el macrismo “se han posicionado a favor de este modelo con los ribetes que ya les conocemos en otras áreas, como hablar que se va a profundizar Vaca Muerta (NdelaR: formación geológica ubicada en la cuenca neuquina donde se extrae petróleo y gas). Estamos hablando de un modelo económico prácticamente similar”.

En diálogo con el programa Puro Cuento de Radio Costa Paraná 88.1, el autor de los libros “Envenenados” y “Agrotóxicos”, donde da cuenta de los estragos que causan los químicos en el campo y la salud, opinó que las dos principales fuerzas políticas del país, Cambiemos y el Frente de Todos, “a la grieta la sellan con glifosato”.

“En este punto hay una coincidencia grande en mantener el modelo como lo conocemos. Y se omiten las apuestas que hay en Entre Ríos por la agroecología”, dijo el especialista y agregó que la nueva normativa fue un “guiño” para el campo de cara a la contienda electoral de octubre.

En esa línea, consideró que ahora se oficializó una conducta existente en el campo: la aplicación de agroquímicos a pocos metros de las escuelas rurales. “La principal diferencia es que ahora la práctica es legal”, indicó.

“A partir de los 100 metros y un centímetro el productor va a poder aplicar sin ningún tipo de inconveniente el glifosato y algún otro herbicida que están clasificados como clases 3 y 4. Lo que hace el decreto es blanquear algo que ya ocurría. Eso genera que los reclamos se vean acotados porque tienen una barrera legal ahora”, explicó.

En ese contexto, ejemplificó que si un ciudadano tiene un inconveniente con la deriva (el fenómeno del movimiento de plaguicidas en el aire) “el productor apelará a lo que está fijado por decreto y no se va a poder hacer nada”.

Asimismo, remarcó que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) debería actualizar la clasificación toxicológica de los productos que se utilizan en los cultivos. “Seguimos manteniendo clasificación toxicológicas muy antiguas. El glifosato es considerado clase 4, y esto es un producto casi inocuo. Ha habido mucha presión para establecer un tipo de re categorización. Lo que ocurre es que el SENASA y Agroindustria son reacios a hacer modificaciones inclusive ante la evidencia internacional”.

“En Argentina –ahondó- uno de los top 3 de los herbicidas más utilizados es la atraxina que en Europa lleva dos décadas de prohibición. SENASA y Agroindustria no toman en cuenta los reclamos que se han hecho de parte de más de un abogado y colectivos sociales, exigiendo la recategorización del glifosato y otros productos”.

Nuevamente, reiteró que el decreto N° 2239, firmado por el gobernador Gustavo Bordet el 1° de agosto, permite la aplicación del glifosato y otros productos tóxicos sin ningún inconveniente. “Va a ser todo un cóctel a una cuadra de los chicos”, sentenció Eleisegui.

En ese marco, recordó que en la provincia hay muchos ejemplos de las consecuencias de los agrotóxicos en las personas. Mencionó el caso de la primera docente fumigada en Entre Ríos, Estela Lemes, a la que se le detectó un poderoso insecticida en la sangre y llevó el caso a la justicia en 2012, por la fumigación en la escuela Nº 66 Bartolito Mitre; y el de la docente Mariela Leiva, que en 2014 fue fumigada junto a sus alumnos en la escuela rural República Argentina, en Santa Anita, departamento Uruguay; por su puesto, también mencionó el conocido caso de Fabián Tomassi, oriundo de Basavilbaso, que murió en septiembre de 2018 tras una larga pelea contra una enfermedad –sufría polineuropatía tóxica severa y atrofia muscular generalizada- contraída por la aplicación de químicos en los campos.

“A medida que uno va conociendo el territorio se va encontrando con nuevos casos que expone esto. Si uno vive cerca de un campo donde están fumigando va a tener un problema de salud. Tenemos nombres y vamos a tener muchos más a partir de este aval político y judicial”, advirtió el periodista especializado en el mundo de los agrotóxicos.

Eleisegui destacó que en algunas provincias se han dado pasos contra el uso indiscriminado de químicos en el campo. En ese punto resaltó a Chubut que en junio de este año prohibió el uso del glifosato en todo su territorio. “Es para resaltar como un ejemplo a nivel mundial”, dijo el periodista y agregó que “Entre Ríos ha quedado detrás de esto por estos decretos que tienden a contentar a la gente de al agronegocio en un contexto político como el actual”.

Por último, refirió que la expansión de los agrotóxicos se dio desde el 2000 en adelante. “Llevo casi una década investigando y la gran expansión del modelo sojero y transgénico se dio durante la gestión del kirchnerismo. Cuando uno observa la evolución de los cultivos transgénicos, el gran despegue se da en los años 2000-2001, acelerando hacia 2003. Entonces no me parece sorpresivo que haya un posicionamiento acorde con lo que está pidiendo el agronegocio, porque ambas gestiones –kirchnerismo y macrismo- se han posicionado a favor de este modelo con los ribetes que ya les conocemos en otras áreas, como hablar que se va a profundizar Vaca Muerta. Estamos hablando de un modelo económico prácticamente similar”.

La frase de Alberto


El candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández, estuvo el 30 de julio en Entre Ríos, en el marco de su campaña. En esa ocasión, ante una consulta periodística, consideró que el fallo judicial puso límites “desmedidos” para fumigar cerca de las escuelas rurales. “A veces lo bueno y útil llevado al extremo se convierte en malo y perjudicial”, reflexionó entonces.

Al respecto, Eleisegui cuestionó los dichos del candidato presidencial. “Me quedé sorprendido con eso de ‘lo bueno y útil llevado a los extremos se vuelve malo y perjudicial’. Me parece que a veces escuchamos cosas y no procesamos lo que ese está diciendo. ¿En qué momento podemos pensar que lo bueno y útil llevado al extremo es malo o perjudicial? Si lo bueno lo llevamos a lo extremo, es muy bueno”, analizó.

“Es una frase bonita –la de Fernández- que es una contradicción en sí misma y deja a todos contentos: a quienes tienen esperanzas de que una eventual victoria de Alberto Fernández pueda llevar algún tipo de cambio en este modelo productivo y, al mismo tiempo, en aquellos que dicen que quizás no va a cambiar tanto si esta gente llega (al poder). Es algo medio a mitad de camino, que deja contento a varios pero en lo concreto a la gente que vive junto a los campos fumigados no les aporta nada nuevo ni nada bueno”, completó.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.